El Gobierno de Estados Unidos evalúa ya varias opciones para la anexión de Groenlandia a su territorio, sin descartar el uso de su poderío militar, según han informado los medios de comunicación.
Un artículo publicado el lunes en The Economist sostiene que la Administración Trump se plantea ofrecer a Groenlandia un acuerdo al estilo de los Pactos de Libre Asociación (COFA, por sus siglas en inglés). La fórmula daría a las fuerzas estadounidenses derechos de acceso exclusivo a aguas territoriales y espacio aéreo groenlandeses, a cambio de asistencia económica y financiera.
Este modelo, ya aplicado por Washington con pequeños Estados del Pacífico, aparece como la vía preferente dentro de un abanico de opciones para reforzar la influencia estadounidense en el Ártico.
Por otra parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró este martes a CNN: "El presidente y su equipo están discutiendo una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior. Y, por supuesto, recurrir al Ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe".
"Necesitamos a Groenlandia"
La discusión sobre Groenlandia cobró fuerza tras las declaraciones del Donald Trump el 4 de enero de 2026: "Necesitamos a Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional". Un día después, Stephen Miller, subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, aseveró que "para que Estados Unidos asegure la región ártica, para proteger y defender a la OTAN y sus intereses, obviamente Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos". Anteriormente su esposa, Katie Miller, había publicado en redes una foto de la isla con la bandera de EE.UU. sobreimpresa y el mensaje "pronto".
El giro provocó una reacción inmediata en Europa. Jens-Frederik Nielsen, primer ministro de Groenlandia, sentenció: "Nuestro país no está en venta". Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, pidió a Washington abandonar las amenazas y sostuvo que deben tomarse "en serio".
Vía directa entre Washington y Nuuk
De acuerdo con The Economist, la estrategia de la Casa Blanca sería de dos vías: por un lado, cultivar sectores del movimiento independentista groenlandés y ahondar en las fricciones con Copenhague; por otro, intentar un entendimiento directo con Nuuk, incluso pasando por alto a Dinamarca. En marzo de 2025, el vicepresidente de EE.UU., J. D. Vance, criticó a Dinamarca por "fallarle" a los groenlandeses y dejó entrever su respaldo a una futura independencia.
En diciembre de 2025, Trump nombró al gobernador de Luisiana, Jeff Landry, como enviado especial para Groenlandia, abriendo un canal político directo con Nuuk.
El componente de inteligencia también eleva la tensión. Según reportes, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. habrían intensificado el seguimiento del movimiento independentista en la isla para identificar figuras afines a Estados Unidos. Copenhague habría convocado en tres ocasiones a diplomáticos estadounidenses, en 2025, por presuntas operaciones de espionaje e injerencia, y su servicio de inteligencia militar advirtió sobre estos riesgos en su evaluación anual.
TODO LO QUE NECESITA SABER SOBRE GROENLANDIA Y SU IMPORTANCIA PARA EE.UU., EN ESTE ARTÍCULO



