El periodista estadounidense Seymour Hersh sostiene que el ataque de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro forman parte de una estrategia más amplia de la Administración de Donald Trump para golpear a China en el terreno energético.
En su nuevo artículo publicado este jueves, Hersh afirma que Washington deseaba no solo derrocar al mandatario venezolano, sino "apartar a China, rival económico de Estados Unidos, de sus continuas compras de crudo pesado barato de Venezuela".
En ese contexto, el periodista cita las palabras de Stephen Miller, subjefe de Gabinete de la Casa Blanca y asesor de Seguridad Nacional, que previamente esta semana declaró que EE.UU. va a "comportarse como una superpotencia". "Es absurdo que permitamos que una nación de nuestro propio patio trasero se convierta en proveedor de recursos para nuestros adversarios, pero no para nosotros", dijo. Por su parte, el representante de EE.UU. ante las Naciones Unidas, Michael Waltz, declaró que "no se puede seguir teniendo las mayores reservas energéticas del mundo bajo el control de adversarios de Estados Unidos".
"El próximo objetivo, según me han dicho, será Irán, otro proveedor de China cuyas reservas de petróleo crudo son las cuartas más grandes del mundo", subraya Hersh en su artículo.
EE.UU.: "Venezuela no puede vender petróleo si no sirve a nuestro interés"
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, reiteró este miércoles que su país pretende controlar enteramente la industria petrolera de Venezuela. "Controlamos los recursos energéticos. Y le decimos al régimen: 'Tienen derecho a vender el petróleo siempre que sirvan al interés nacional de EE.UU. No pueden venderlo si no pueden servir al interés nacional de EE.UU.'", declaró.
Este miércoles, el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que "Venezuela se compromete a hacer negocios con Estados Unidos como su socio principal". El mandatario calificó la decisión como "sabia" y "muy buena para el pueblo de Venezuela y para EE.UU.".
Mientras, ABC News reportó que Washington exigiera que Caracas rompa sus relaciones con China, Rusia, Cuba e Irán. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se negó a confirmar o desmentir los informes.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado sábado una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- El mandatario venezolano y la primera dama fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York.
- Maduro se declaró inocente en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU., en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde fue acusado de narcoterrorismo.
- La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa destacó que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa. "Reafirmamos la inquebrantable solidaridad de Rusia con el pueblo y el Gobierno venezolanos. Deseamos a la presidenta encargada Delcy Rodríguez éxito en la resolución de los desafíos que enfrenta la República Bolivariana. Por nuestra parte, expresamos nuestra disposición a seguir brindando el apoyo necesario a nuestro país amigo, Venezuela", agregó el ministerio.