Trump declara emergencia nacional para proteger los ingresos del petróleo venezolano en cuentas de EE.UU.

Estos activos fueron catalogados como críticos para la seguridad nacional de Estados Unidos y la estabilidad regional.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró una emergencia nacional para proteger los ingresos del petróleo venezolano, mantenidos por el Gobierno estadounidense, frente a posibles incautaciones por parte de acreedores privados, según informa la Casa Blanca.

"Por lo tanto, determino que la posibilidad de incautación o la imposición de procesos judiciales sobre los Fondos Depositados del Gobierno Extranjero constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, cuya fuente se encuentra en todo o en gran parte fuera de Estados Unidos, y por la presente declaro una emergencia nacional para enfrentar esa amenaza", se indica la orden ejecutiva del presidente sobre el asunto.

De acuerdo con el texto de la orden, esta amenaza podría afectar la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU., así como el uso de estos recursos en la infraestructura de Venezuela.

Además, se establece que EE.UU. únicamente figura como garante de estos fondos y no como participante de mercado. Tampoco se podrán usar con fines comerciales, sino que se destinarán a objetivos públicos, gubernamentales o diplomáticos, determinados por el secretario de Estado, Marco Rubio, en nombre del Estado venezolano.

Con esta medida, Trump espera evitar posibles reclamos de gigantes petroleras como ExxonMobil y ConocoPhillips, que detuvieron sus operaciones en Venezuela luego de que el expresidente Hugo Chávez iniciara el proceso de nacionalización de la industria en el 2007. Eso incluyó la expropiación de instalaciones petrolíferas manejadas por empresas estadounidenses que rechazaron los nuevos términos legales, que las obligaban a dejar de ser accionistas mayoritarios, por lo que recibirían ingresos menores a los del Estado venezolano.

"Venezuela no es invertible"

La jornada anterior, el inquilino de la Casa Blanca sostuvo un encuentro con numerosos empresarios del sector energético, incluyendo representantes de ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips. 

Trump delineó un futuro donde compañías estadounidenses y de otros países inyectarían hasta 100.000 millones de dólares para reactivar la devastada industria venezolana. Prometió garantías de seguridad (sin detalles específicos ni compromiso de presencia militar) y afirmó que las empresas tratarían "directamente con nosotros", no con Venezuela.

Sin embargo, la respuesta de los grandes actores del sector fue mucho más cauta y señaló obstáculos concretos:

Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro