El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno está "barajando opciones muy fuertes" respecto a Irán, en respuesta a la represión de las protestas en ese país.
En un intercambio con periodistas a bordo del Air Force One, el mandatario fue consultado sobre si Teherán había cruzado ya la "línea roja" y respondió: "Están empezando, por lo que parece. Parece que hay algunas personas muertas que no tendrían que haber sido asesinadas. Estos son dirigentes violentos. Gobiernan a través de la violencia, pero lo estamos analizando muy seriamente; el Ejército lo está analizando. Y estamos considerando algunas opciones muy fuertes. Tomaremos una determinación".
Trump indicó que está recibiendo "informes cada hora" sobre la situación en Irán y reconoció que algunas de las víctimas se habrían producido por estampidas debido a la magnitud de las manifestaciones, además de personas que "fueron baleadas". Interrogado sobre cómo equilibrar una eventual respuesta estadounidense sin perjudicar a los manifestantes, evitó precisar medidas concretas y se limitó a señalar que su equipo militar evalúa distintos cursos de acción antes de tomar una decisión.
El presidente lanzó también una advertencia explícita sobre posibles represalias iraníes contra intereses estadounidenses en la región. Preguntado por los periodistas sobre qué hará Washington si sus bases son atacadas, respondió: "Si hacen eso, consideraremos cosas que no podrían creer. Si hacen eso, los golpearemos a niveles que nunca antes han sufrido". Sus declaraciones se producen mientras continúan las protestas masivas en la República Islámica y crecen las presiones internas en Estados Unidos para evitar una escalada militar que pueda terminar reforzando a Teherán.
Protestas en Irán
Las protestas en Irán, que han estado activas desde finales de diciembre, se han producido en un escenario de crisis económica y fuerte depreciación de la moneda nacional, y se han expandido por todo el país.
El presidente estadounidense amenazó con intervenir en Irán si se producían muertes de manifestantes. Mientras, Jerusalem Post reportó el lunes que EE.UU. está considerando una intervención dirigida a apoyar a los manifestantes en Irán, mientras que Israel estudia si el reciente secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, podría establecer un precedente aplicable al Gobierno iraní.
Frente a las declaraciones hostiles, Teherán acusó a Washington y Tel Aviv de instrumentalizar las protestas como parte de una "guerra blanda", advirtiéndoles severamente que no interfieran en los asuntos internos de la República Islámica.
Irán vive una ola de protestas en medio de la incitación al caos desde el exterior: ¿qué se sabe?


