El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró al diario español ABC que Washington controla la comercialización de petróleo venezolano y sostuvo que lo hace "masivamente en beneficio" del país suramericano.
Según aseveró, ese control sitúa a EE.UU. "en una posición muy fuerte", pues mantiene la capacidad de endurecer las condiciones si el Gobierno interino de Venezuela las incumple.
Sobre Chevron, la única petrolera estadounidense que opera en Venezuela, Wright estimó que la empresa podría aumentar su producción en torno a un 50 % en un plazo de entre 18 y 24 meses, reconociendo que ello exigiría inversiones relevantes en infraestructura, la cual está deteriorada debido a la insuficiente inversión y las sanciones internacionales.
Por otro lado, el funcionario dijo que la española Repsol podría aumentar de forma significativa su producción de gas en el país suramericano, lo que a su vez permitiría elevar la extracción de crudo a nivel nacional.
En este contexto, defendió la cifra de 100.000 millones de dólares que el presidente Donald Trump ha instado a las petroleras invertir en la industria venezolana. Según Wright, no se trata de un compromiso inmediato ni de una promesa cerrada, sino de una estimación razonable si se proyecta una recuperación sostenida del sector a lo largo de los próximos diez años.
Aunque el secretario se mostró cauteloso sobre la posibilidad de que la nación suramericana vuelva a producir 3 millones de barriles diarios, dijo que técnicamente lo podría hacer "en un horizonte de entre ocho y doce años si se mantienen las condiciones adecuadas". Pese a ese optimismo de la Administración estadounidense, las petroleras que se reunieron el pasado viernes con Trump en la Casa Blanca expresaron su escepticismo acerca de invertir en Venezuela.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el sábado 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York.
- Caracas calificó la acción de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- Maduro se declaró inocente el lunes 5 de enero en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU. en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, acusado de narcoterrorismo. Flores procedió de la misma manera.
- La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró el mismo lunes como presidenta encargada del país.
- Numerosos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa declaró que Venezuela debe tener garantizado el derecho a decidir su propio destino sin ninguna intervención externa.


