"Son las empresas más grandes del mundo, están sentadas en esta mesa. Ellas saben los riesgos. Las ayudaremos y estarán allí por mucho tiempo", aseguró el presidente de EE.UU., Donald Trump, el 9 de enero, cuando recibió a ejecutivos petroleros en la Casa Blanca para hablar sobre Venezuela.
Más de una hora duró la transmisión oficial, en la que se observó a varios consejeros delegados enalteciendo el ataque militar sobre Venezuela y agradeciéndole a Trump por llevarlo a cabo. Algunos incluso garantizaron que invertirán "con fuerza" en el país caribeño.
Con una sonrisa, Trump saludó cada una de esas expresiones. Sin embargo, no todos dieron la respuesta que esperaba. El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, calificó al país de "no apto para invertir". Sin mostrar inquietud, el mandatario lo escuchó atentamente.

Luego le preguntó, en caso de llegar a un acuerdo, en cuánto tiempo podría la compañía comenzar a perforar en Venezuela. Woods contestó que alrededor de dos semanas. "Eso es lo que queremos, velocidad y calidad, gracias Darren", contestó.
No obstante, el domingo la reacción fue otra. "No me gustó la respuesta de Exxon. Sabes, tenemos tanto interés en ello que probablemente esté inclinado a mantener a Exxon fuera. No me gustó su respuesta. Están siendo demasiado astutos", dijo a periodistas en el Air Force One.
En ese sentido, el secretario de Energía, Chris Wright, le señaló a Fox News que ExxonMobil "será el último" en volver a Venezuela. "La velocidad que estamos viendo para invertir y cambiar la trayectoria de producción de Venezuela es asombrosa. La declaración de Darren Woods, de Exxon, es atípica, va en otra dirección", añadió.
Las dudas
Pero el caso de ExxonMobil no es el único, pese a lo mostrado el viernes. "La reunión estuvo lejos de ser un respaldo rotundo a las ambiciones de Trump de ver a los gigantes energéticos invertir 100.000 millones de dólares en la industria petrolera de Venezuela", escribió este lunes el columnista de Reuters especializado en energía, Ron Bousso.
"Las grandes compañías petroleras han inyectado una fuerte dosis de realismo al plan", agregó Bousso, al mencionar una serie de "complejos requisitos" que las firmas le mencionaron a la Casa Blanca como necesarios para que se concrete la idea del Gobierno.
Entre las razones apuntó las "duras sanciones" estadounidenses que se han mantenido en los últimos años. Al citar a un analista, manifestó que "se tendrían que eliminar más sanciones para permitir que las compañías petroleras interactúen con la petrolera nacional PDVSA y con los principales proveedores de servicios petroleros".

"Trump parece anclado en el mundo de los años 80 y 90, cuando EE.UU. importaba la mayor parte de su petróleo de un puñado de fuentes extranjeras", afirmó por su parte, Arnab Datta, abogado especializado en mercados energéticos, entrevistado por The Atlantic, uno de los tantos medios que reseñaron las inquietudes de las compañías.
Con el reforzamiento de EE.UU. como país productor de crudo, Datta declaró que "la apuesta por el petróleo venezolano no tiene mucho sentido para el nuevo mundo en el que vivimos".
El contexto
No solo la nación norteamericana dejó de ser una importadora neta para ser exportadora, sino que la agresión militar sobre territorio venezolano coincide con la caída del precio del barril, que se calcula en unos 60 dólares.
"Ni siquiera piensen en ganar un dólar durante al menos una década", expresó Ben Nussdorf, quien se desempeñó como asesor principal de la Oficina de Petróleo y Gas Natural del Departamento de Energía de 2014 a 2021.

Y personas cercanas a Trump han aseverado que su objetivo es bajar el precio del barril a 50 dólares, de manera que el costo de la energía para los consumidores estadounidenses disminuya drásticamente. Empero ese escenario dejaría a los inversores sin ganancias.
Se estima que extraer y refinar el crudo venezolano, que suele ser mayormente pesado y por eso encarecer el proceso, costaría aproximadamente 80 dólares por barril.
Movilizaciones internas
Mientras el presidente estadounidense trata de encarrilar a las grandes compañías del petróleo en torno a su plan para Venezuela, miles de personas marcharon el domingo en Nueva York para protestar contra su Administración por el ataque militar y la deportación masiva de inmigrantes.
Durante la protesta, los manifestantes bloquearon el tráfico mientras muchos coreaban: "Donald Trump tiene que irse". En las redes circularon imágenes que mostraban a multitudes de protestantes abarrotando las calles de la ciudad.
💥 MINEÁPOLIS, SUMIDO EN MEGAPROTESTAS CONTRA LA PRESENCIA DEL ICEEn algunas de las manifestaciones han surgido enfrentamientos con los agentes del orden.https://t.co/exqiBHTIB0pic.twitter.com/fuiwHzutcu
— RT en Español (@ActualidadRT) January 11, 2026
El mayor núcleo de discordia entre los manifestantes es la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, en Mineápolis (Minesota), luego de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) le disparara durante una redada antiinmigrante.
Lo que comenzó como manifestaciones concentradas en Mineápolis se extendió a otras ciudades del país. El sábado también se registraron protestas masivas en Los Ángeles y Filadelfia, así como frente a la Casa Blanca en Washington, entre otras ciudades, bajo el lema "ICE Out for Good" ("Fuera ICE para siempre").
¿Y los MAGA?
Del otro lado, en la base republicana que apoya al magnate inmobiliario, especialmente la de su movimiento MAGA ("Hacer a EE.UU. Grande de Nuevo", en inglés) esperan con interés saber cómo los beneficia bombardear un país que no está en guerra con el suyo.
Con las elecciones intermedias previstas para este año que pueden ser claves para su futuro, como ya alertó el propio Trump, el desafío para el Partido Republicano será vincular la nueva era injerencista de Trump con los problemas internos, avisó Politico.
"Simplemente debemos ser muy claros en nuestro mensaje sobre cómo nuestra política exterior nos impacta a nivel nacional", indicó el asesor político de Trump, Alex Bruesewitz.
Trump llegó al poder y tuvo un primer mandato (2017-2021) de rechazo a las históricas intervenciones militares de EE.UU. en el mundo. Su mensaje de engrandecer otra vez al país en favor de las clases olvidadas y en contra del establecimiento, lo asentaron en la Casa Blanca.
Ahora su equipo hace malabares retóricos para demostrar que sigue siendo el mismo. En el caso de Venezuela, durante meses justificaron su inusitado despliegue militar en el Caribe como un intento de frenar la llegada de drogas, a pesar de que los estupefacientes entran mayormente por otra ruta.
Si los precios de la gasolina y en general la inflación baja, la Administración defenderá que su estrategia funcionó y que no abandonaron su política de "EE.UU. primero". Esa es la apuesta. "Están vendiendo correctamente este tema de Venezuela ahora mismo", comentó Sean Spicer, exsecretario de prensa de Trump.
"Pero si se percibe que no se centran en los asuntos económicos y las cosas no salen bien [en Venezuela], pagarán un precio político", advirtió Spicer.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- El mandatario venezolano y la primera dama fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York.
- Maduro se declaró inocente en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU., en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde fue acusado de narcoterrorismo.
- La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.


