El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha afirmado este viernes ante periodistas, antes de partir desde la Casa Blanca, que rebajó el tono hacia Irán no por peticiones por parte de países de Oriente Medio, sino a raíz de sus propias conclusiones acerca del desarrollo de la situación en la nación persa, tras la ola de masivas y violentas protestas antigubernamentales, que sacudieron al país desde finales de diciembre y que se han apaciguado en los últimos días.
"Nadie me convenció. Me convencí a mí mismo. Ayer tenían programados más de 800 ahorcamientos. No ahorcaron a nadie. Cancelaron los ahorcamientos. Eso tuvo un gran impacto", afirmó Trump, al responder a la pregunta de si funcionarios árabes o israelíes influyeron en su decisión.
Pese a sus reiteradas amenazas de intervenir militarmente en el país persa en el marco de las mortíferas protestas, que Teherán ha logrado controlar, el mandatario estadounidense ha rebajado el tono, mientras reportes mediáticos señalan que Washington habría decidido, de momento, postergar una nueva agresión. Paralelamente, se ha reportado que el Pentágono refuerza su presencia militar en Oriente Medio con el envío de distintos tipos de armamento y equipos a la región ante las persistentes tensiones.
- Las protestas masivas en Irán estallaron a fines de diciembre, luego de que comerciantes de la capital cerraran sus negocios en protesta por la devaluación del rial iraní, que cayó a mínimos históricos frente al dólar estadounidense.
- Según dijo el miércoles el canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, durante los primeros 10 días, esas protestas eran "pacíficas" y "legales", pero en las siguientes jornadas se involucraron en las manifestaciones "terroristas liderados desde exterior", atacando a miembros de las fuerzas de seguridad y a manifestantes. El ministro aseguró que la situación en el país lleva cuatro días estabilizada.
- Esta semana, Trump llegó a alentar a los manifestantes, instándoles a "tomar el control" de las instituciones y prometiéndoles que el apoyo estaba "en camino".
- Reportes de prensa señalan que Trump estaría retrasando un ataque contra el país persa para planear mejor y valorar la acción, mientras se está enviando armamento y equipos defensivos adicionales a Oriente Medio.
- Teherán, por su parte, acusa a EE.UU. e Israel de instrumentalizar las protestas como parte de una "guerra blanda" contra la República Islámica. El presidente Masoud Pezeshkian denunció el pasado domingo que "terroristas" vinculados a potencias extranjeras están matando a personas inocentes, quemando mezquitas y atacando propiedades públicas.
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