Una embarcación con aproximadamente 5.800 autos híbridos y eléctricos de la marca china BYD arribó el lunes a Argentina, marcando así un hito en el país con el desembarco más grande de vehículos importados de su historia.
El buque BYD Changzhou, propiedad directa de la automotriz, llegó al puerto de Zárate, en la provincia de Buenos Aires, a orillas del río Paraná, tras una travesía de 23 días.
"Este arribo a Terminal Zárate –el puerto especializado en industria automotriz de Argentina– no solo marca el ingreso de nuevos modelos al país, sino que simboliza la escala industrial, la innovación tecnológica y el compromiso de largo plazo de la compañía con el desarrollo de la electromovilidad en el mercado local", dice la compañía en una nota de prensa.
Los vehículos llegan con el beneficio de la exención del arancel del 35 % habitualmente aplicado a productos de fuera del Mercado Común del Sur (Mercosur), fruto de las políticas de apertura a las importaciones que impulsa el presidente Javier Milei, recoge La Capital.
En concreto, la carga es parte de un esquema especial que facilita la importación anual de hasta 50.000 autos híbridos y eléctricos con un valor FOB (precio de la mercancía en el puerto de origen) que no excede los 16.000 dólares.
"Última generación"
Desde la marca explicaron que el BYD Changzhou es un buque de última generación de BYD "diseñado específicamente para el transporte de vehículos de nueva energía".
"La llegada del BYD Changzhou a la Argentina es mucho más que un arribo logístico: es una señal concreta del compromiso de BYD con el desarrollo de la movilidad del futuro en el país. Contar con una flota propia de última generación nos permite operar con escala, eficiencia y menores emisiones, acompañando el crecimiento sostenido del mercado argentino de vehículos de nueva energía", dijo Stephen Deng, gerente de país de BYD Argentina.
Agregó que el hito refleja una visión de largo plazo en Argentina, en el que la firma china buscará invertir, ampliar de manera sostenida su red de concesionarios y poner a disposición del mercado local "tecnología de vanguardia".
A principios de enero, Milei dijo que no romperá los lazos comerciales con China pese al estrecho nexo con EE.UU. y, en especial, con la Administración de Donald Trump.
"Yo no voy a romper los lazos comerciales con China, de hecho EE.UU. tiene lazos comerciales con China, es decir, eso no quiere decir que yo esté profundamente alineado geopolíticamente con EE.UU.", enfatizó entonces.