Aumenta la incertidumbre en Europa sobre el papel de la OTAN como una alianza transatlántica en medio de la creciente agresividad de Donald Trump contra el continente con su política de 'EE.UU. primero'. El desgaste del pacto de seguridad de la Alianza ha dejado atónitos a los aliados europeos ante una nueva realidad, señala The Economist.
Esa "sensación de luto" en el bloque europeo, señala la revista, puede leerse a través de las cinco etapas del duelo descritas por la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross: negación, ira, negociación, depresión y, finalmente, aceptación.
Negación
Todo comenzó con la firme creencia de los líderes europeos de que Donald Trump nunca volvería al poder en EE.UU. tras su primer mandato presidencial, que terminó con el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021. Antes de las elecciones de 2024 hubo intentos difusos de "proteger a Europa de Trump", aunque sin una definición clara de qué significaba, de acuerdo con la publicación.
Ira
Tras su investidura presidencial, se propagó la irritación en Europa ante su política de 'Estados Unidos primero', sustentada en la diplomacia personal y el principio de 'paz mediante la fuerza'. A los pocos meses, y tras episodios que incluyeron reproches públicos al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, el presidente estadounidense, según la nota, empezó a dinamitar los pilares del sistema de libre comercio construido junto a Europa durante décadas.
Negociación
Acorralada por la ira, Europa optó por aceptar las condiciones de Washington para preservar el apoyo a Ucrania. En julio, la UE firmó un acuerdo comercial que asumía nuevos aranceles sin imponer contrapartidas propias; para muchos fue más una capitulación que una negociación, señala el medio.
Depresión
Rápidamente Europa se dio cuenta de que había aceptado un acuerdo sin obtener nada a cambio. Mientras tanto, Trump continuó ejerciendo más presión sobre Ucrania que sobre Rusia. Para muchos europeos resultó especialmente desalentador comprobar —como ya advertían voces francesas— la vigencia del diagnóstico de Emmanuel Macron: "La OTAN está en muerte cerebral".
Aceptación
La fase final, según The Economist, se traduce en la sensación de que en Europa se ha cruzado un límite. Como muestra, cita la declaración del primer ministro belga, Bart De Wever: "Ser un vasallo feliz es una cosa; ser un esclavo miserable, otra muy distinta".
Sin embargo, el artículo advierte que "aceptar que los tiempos han cambiado no es lo mismo que acordar cómo adaptarse", puesto que desarrollar una autonomía de EE.UU. requerirá años o décadas de inversión para cubrir las deficiencias militares.