La Fiscalía General de la República de México (FGR) informó este martes que la locomotora del Tren Interoceánico que descarriló el 28 de diciembre en Nizanda, estado de Oaxaca, circulaba a 65 kilómetros por hora, superando en 15 km/h la velocidad máxima permitida de 50, según los datos de la caja negra, testimonios de pasajeros y peritajes técnicos.
El Ministerio Público Federal avanzará con cargos por homicidio culposo y lesiones culposas, mientras se determinan responsabilidades. La titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, precisó que el tren se encontraba en condiciones operativas y que no se detectaron fallas en la infraestructura ferroviaria. El accidente dejó 13 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
