"No tiene ningún derecho histórico para entrometerse": Pekín comenta posición de Tokio sobre Taiwán

El vocero del Ministerio de Exteriores chino exhortó al Gobierno japonés a respetar los acuerdos entre ambas naciones y "poner fin a sus manipulaciones y acciones imprudentes".

Las recientes declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, de que Tokio apoyaría a las fuerzas estadounidenses en un posible conflicto en Taiwán suponen una grave amenaza para la paz y estabilidad regionales, afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun.

El vocero recordó que ambas naciones han firmado una serie de tratados y acuerdos que constituyen "compromisos políticos que Japón debe cumplir estrictamente y obligaciones legales que no debe eludir", en los que Tokio reconoce a Taiwán como parte de China y se compromete a restringir el poder militar y el derecho a participar en conflictos. 

"La pretensión de Japón de actuar dentro de los límites legales mientras interfiere de manera repetida y descarada en los asuntos de China, llegando incluso a recurrir a amenazas militares contra este país, es totalmente contradictoria", aseveró Guo durante una rueda de prensa el martes.

"El dominio colonial de Japón sobre Taiwán se prolongó por medio siglo, durante el cual cometió crímenes atroces demasiado numerosos para mencionarlos, lo que le confiere una grave responsabilidad histórica hacia el pueblo chino. Ni histórica ni jurídicamente Japón tiene ningún derecho para entrometerse en los asuntos relacionados con Taiwán", continuó.

En este sentido, afirmó que las recientes declaraciones por parte del Gobierno japonés "ponen de manifiesto una vez más las ambiciones de las fuerzas de derecha de provocar antagonismos, crear problemas, y aprovechar la oportunidad para seguir remilitarizando Japón y desafiar el orden internacional de la posguerrra", lo que supone "una grave amenaza para la paz y estabilidad regionales, así como para los cimientos políticos de las relaciones entre China y Japón". 

Tras ello, el funcionario hizo un llamado a la comunidad internacional a "mantenerse muy alerta y resistirse con firmeza a tales acciones", al tiempo que instó a Japón a "respetar el espíritu" de los pactos bilaterales, "cumplir sus compromisos políticos", "rectificar sus errores" y "poner fin a sus manipulaciones y acciones imprudentes".

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