El Gobierno de Nueva Zelanda, aliado clave de Washington en la zona Indo-Pacífico, rechazó este jueves la invitación del presidente de EE.UU., Donald Trump, para unirse a su Consejo de Paz para supervisar la situación en la Franja de Gaza. Según medios, el primer ministro neozelandés, Christopher Luxon, anunció que se tomó la decisión "de no unirse" a la propuesta "en su forma actual".
Además, el ministro de Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda, Winston Peters, comentó a través de X que la Junta de Paz de Trump "tiene un papel que desempeñar" en Gaza, "según lo dispuesto en la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU". "Es importante que la labor de la Junta sea complementaria y coherente con la Carta de las Naciones Unidas", dijo.