Cuba ha condenado este viernes "el empeño" de la Administración estadounidense de Donald Trump por imponer un "cerco absoluto a los suministros de combustible" a la isla.
"El Gobierno de Trump consolida una forma peligrosa de conducir la política exterior de su país por vía de la fuerza y de ejercer sus ambiciones para garantizar un hegemonismo imperialista", se lee en el comunicado compartido por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.
Con esta declaración, la Habana rechaza la firma por el mandatario estadounidense de una orden ejecutiva con la que pretende imponer aranceles a los países que envíen petróleo a la isla, lo que ha sido calificado por La Habana como una "violación flagrante del Derecho Internacional" que atenta "contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz".
"Ratifica que es el Gobierno de ese país el que atenta contra la seguridad, la estabilidad y la paz de la región y del mundo", agrega el texto.
Al mismo tiempo, señala "el desprecio por la verdad, la opinión pública y la ética gubernamental" de EE.UU. "cuando se trata de avalar su agresión contra Cuba", lo que le lleva a recurrir a "una lista extensa de mentiras y acusaciones difamatorias" para justificar la nueva orden.
La Habana considera "absurda" la descripción de la isla como una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional estadounidense, argumentado que el propio presidente y su Administración saben que "nadie o muy pocos pueden creer argumentos tan mendaces".
"Enfrentaremos la nueva arremetida con firmeza, ecuanimidad y seguridad en que la razón está absolutamente de nuestra parte. La decisión es una: ¡Patria o Muerte, Venceremos!", concluye el texto.
Agresión permanente y sostenida
Tras la agresión de EE.UU. contra Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Donald Trump ha realizado declaraciones amenazando con aumentar la presión sobre Cuba.
El mandatario afirmó que "entrar y destrozar" la isla podría ser la única opción que queda para forzar un cambio. "No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero! Les recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde", dijo semanas atrás.
En medio de sus medidas de presión contra la nación caribeña, entre ellas acciones para bloquear el ingreso de petróleo, Trump aseguró el jueves que cree que Cuba "no podrá sobrevivir".
Además, este jueves firmó un decreto para declarar una "emergencia nacional", en virtud de la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que representa la isla para la seguridad de su país.
"Agredido por EE.UU. hace 66 años"
El pasado 11 de enero –y como respuesta a las amenazas de Trump–, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, llamó a recordar que su país enfrenta la agresión de Washington desde hace más de seis décadas y están dispuestos a defenderlo.
"Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el mandatario.
El bloqueo que EE.UU. ha impuesto a la isla ha sido sistemáticamente rechazado por la mayor parte de los países del mundo, entre ellos Rusia y China.
El 15 de enero pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, reiteró su solidaridad con Cuba y el respaldo a la defensa de su independencia y su soberanía. "Quisiera destacar que Rusia y la República de Cuba mantienen relaciones verdaderamente sólidas y amistosas. Siempre hemos brindado y seguimos brindando asistencia a nuestros amigos cubanos", subrayó en una reunión con representantes diplomáticos.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, declaró que Moscú observa con "profunda preocupación" los planes de EE.UU. para endurecer aún más el bloqueo contra La Habana.