El asesor del líder supremo de Irán, Alí Shamkhaní, afirmó el lunes que, si su país es blanco de un ataque de EE.UU., la respuesta a la agresión recaerá sobre Israel.
"Israel y Estados Unidos son lo mismo. No hay lugar para la compartimentación. Si Estados Unidos ataca, Israel recibirá la respuesta correspondiente", afirmó.
Shamkhaní advirtió de que cualquier ataque contra el ayatolá Jameneí, "por pequeño que sea", desencadenaría una "crisis colosal" más allá de lo que los adversarios de Irán puedan imaginar.
"Ya no hay lugar para la paciencia", señaló.
Tensiones entre Washington y Teherán
La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló a inicios de enero cuando Trump amenazó con una intervención militar, citando inicialmente las protestas internas en Irán. Aunque las manifestaciones cesaron, Washington mantuvo la presión, cambiando su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.
La semana pasada, la retórica se volvió acción: Trump anunció el envío de una "maravillosa armada" a Irán, tras el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln en Oriente Medio, colocando al país persa en su punto de mira.
Teherán respondió con una advertencia clara: cualquier acción militar se considerará una declaración de guerra, y sus fuerzas están listas para responder de inmediato. No obstante, también dejó abierta una puerta al diálogo, condicionándolo al "respeto mutuo".
Este lunes, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, Abdolrahim Mousavi, advirtió que cualquier error de cálculo por parte de aquellos que intenten atacar a su país desencadenará una respuesta contundente por parte de la República Islámica.