El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró este martes que millones de barriles de petróleo venezolano se dirigen actualmente hacia su país.
"Hemos recibido 50 millones de barriles de petróleo. Ahora mismo se dirigen a Houston", indicó a los periodistas en la Casa Blanca, y reafirmó que Washington se lleva "muy bien" con los líderes actuales de esa nación sudamericana tras el secuestro del mandatario, Nicolás Maduro, por parte de EE.UU. a principios de enero.
Pretendido control de EE.UU.
Trump y otros altos cargos de su Gobierno se han arrogado el control unilateral de la industria petrolera venezolana por tiempo "indefinido", tras aseverar que solo Washington autorizará las ventas de crudo procedentes del país suramericano.
También han declarado que las autoridades venezolanas les han suministrado gran cantidad de petróleo, al tiempo que Washington no descarta recurrir nuevamente al uso de la fuerza si no consigue los objetivos que se ha propuesto. "En el sector petrolero venezolano (...) hemos extraído 50 millones de barriles de petróleo de Venezuela en los primeros cuatro días", señaló previamente el mandatario.
Al mismo tiempo, EE.UU. ha incautado en las últimas semanas varios petroleros que llevaban combustible venezolano o lo habían hecho en el pasado.
La perspectiva de Caracas
Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó ya en varias ocasiones que su país no tolerará más injerencia en sus asuntos internos. "Ya basta de órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela. Que sea la política venezolana la que resuelva nuestras divergencias y nuestros conflictos internos. Ya basta de potencias extranjeras", expresó recientemente.
Además, promulgó el pasado jueves una reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos con el fin de atraer a inversionistas para explotar campos vírgenes y elevar así la producción de crudo en Venezuela, que dispone de las mayores reservas del planeta. Rodríguez afirmó que esa ley permite dar "el verdadero salto histórico, cualitativo", para que esas riquezas se puedan convertir "en la felicidad más grande" que puedan tener los venezolanos.