Un nuevo informe del Comité Judicial de la Cámara de Representantes de EE.UU. refuta la versión europea sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones rumanas del 2024.
"TikTok informó a la Comisión Europea de que no encontró 'ninguna prueba' de una campaña rusa coordinada para impulsar al candidato ganador Calin Georgescu —la principal acusación formulada por las autoridades rumanas— e informó a las autoridades de este hallazgo. Desde entonces, reportes públicos han mostrado que la supuesta campaña rusa en TikTok fue en realidad financiada por otro partido político rumano", señala el Comité.
El 'rastro ruso' que no existió
En diciembre del 2024, las autoridades rumanas anularon la primera vuelta de las elecciones presidenciales, después de que resultara vencedor el conservador Calin Georgescu, a quien calificaron de "prorruso" y vincularon con un supuesto rastro ruso en el proceso electoral.
La propia Agencia Nacional de Administración Tributaria de Rumanía, así como las autoridades rusas, descartaron la supuesta injerencia del Kremlin.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, condenó los "hábitos" de Occidente de imponer una determinada vía política a otros países interfiriendo en las elecciones y echando la culpa de todo a Rusia. El ministro denunció que cada vez que gana un candidato favorable a Occidente en cualquier lugar, este hace la vista gorda incluso ante flagrantes violaciones. Al mismo tiempo, cuando gana un candidato que "no maldice" a Moscú, se habla inmediatamente de injerencia, manifestó.
Intervención francesa
Por su parte, el cofundador de Telegram, Pável Dúrov, afirmó el año pasado que el jefe de la inteligencia de Francia, Nicolas Lerner, le pidió interferir en las elecciones en Rumanía para "prohibir las voces conservadoras".
Además, denunció que, cuando fue detenido en París, los servicios de inteligencia franceses lo contactaron a través de un intermediario para pedirle que ayudara al Gobierno de Moldavia a censurar ciertos canales en su aplicación antes de los comicios presidenciales.


