Moscú y Budapest celebran "un evento clave" para el desarrollo de la energía atómica húngara

El vertido del 'primer hormigón' para la construcción de la planta marca un "paso estratégico" en el desarrollo económico de Hungría.

La corporación estatal nuclear rusa Rosatom inició este jueves el vertido del 'primer hormigón' en los cimientos del edificio del reactor del nuevo bloque de la planta nuclear de Paks, la central Paks-2, en Hungría, informó la empresa. A la ceremonia asistieron el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi; el ministro de Relaciones Exteriores de Hungría, Péter Szijjarto, y el director ejecutivo de Rosatom, Alexéi Lijachov.

Motor del desarrollo económico húngaro

Según los estándares del OIEA, el inicio del vertido supone el paso formal del proyecto a la categoría de 'central nuclear en construcción'. Lijachov afirmó que este hito es un "paso estratégico" y "un evento clave" para Hungría, ya que le aportará "ventajas fundamentales" y actuará como motor del desarrollo económico nacional, consolidando así la cooperación en el ámbito nuclear civil con Rusia, que se remonta a 1956.

El director ejecutivo de Rosatom subrayó que Paks-2 permitirá al Gobierno y al pueblo húngaro planificar "literalmente para un siglo" el desarrollo de la industria, la agricultura, la industria digital y la inteligencia artificial, así como cubrir la "máxima demanda de electricidad del mañana".

También añadió que la central de Paks-2 es una prueba adicional del liderazgo de Rosatom en el sector y una contribución al desarrollo de la industria rusa. Paks será la primera central en territorio de la Unión Europea equipada con reactores rusos VVER‑1200 de generación III+, tecnología que la empresa presenta como un estándar avanzado de seguridad y eficiencia dentro de su cartera de proyectos internacionales.