La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó en una entrevista con RIA Novosti que el atentado contra el teniente general ruso Vladímir Alekséyev, perpetrado el viernes pasado, forma parte de la guerra híbrida que, según Moscú, lleva a cabo Kiev con financiación occidental, siendo una de sus metas frustrar las negociaciones.
Zajárova subrayó que esta táctica del régimen de Kiev está condenada al fracaso y que ese enfoque conduce, en última instancia, a la destrucción de la propia estatalidad de Ucrania. Asimismo, calificó el suceso como "un acto de terrorismo".
"Otro acto de terrorismo y extremismo que comete el régimen de Kiev cuando entiende, una vez más, que en el campo de batalla no tiene ninguna perspectiva", declaró la vocera.
Este martes, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) anunció la detención de un tercer sospechoso del atentado contra Alekséyev, quien sufrió el 6 de febrero un ataque a disparos dentro de un edificio residencial en el noroeste de Moscú. El militar fue trasladado de urgencia a un hospital.
Desde el organismo precisaron que se trata de Pável Vasin, hijo de otro detenido, Víktor Vasin. Los agentes detallaron que ayudó en la vigilancia proporcionando a sus cómplices transporte, una grabadora de video y un rastreador que se utilizaron para seguir y determinar las rutas de desplazamiento.
El domingo, el FSB anunció el arresto del atacante, un ciudadano ruso identificado como Liubomir Korba, nacido en 1960 en la provincia de Ternópol (entonces en la República Socialista Soviética de Ucrania). Fue detenido en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) y entregado a Rusia mediante la ayuda de los socios emiratíes de Moscú.
Además, el organismo señaló que otros cómplices del crimen también fueron identificados. Víktor Vasin, nacido en 1959, fue detenido en Moscú, mientras que Zinaída Serebrítskaya, nacida en 1971, huyó a Ucrania. Ambos son ciudadanos rusos.


