Un tribunal de Moscú formalizó varios expedientes administrativos contra la plataforma de mensajería instantánea Telegram, según muestran materiales judiciales recogidos por medios locales.
Las actas se han levantado en virtud del Código de Infracciones Administrativas de Rusia, en aplicación de un artículo que prevé la responsabilidad del propietario de un recurso de información en Internet por negarse a eliminar contenido con llamados a realizar actividades extremistas o materiales con imágenes pornográficas.
Por cada una de estas infracciones, la empresa se enfrenta a una multa de entre 3 y 8 millones de rublos (entre unos 39.000 y 103.500 dólares, aproximadamente). Las audiencias están programadas para febrero y marzo. La sesión más próxima tendrá lugar este miércoles.
Además, se ha levantado un acta contra Telegram por el incumplimiento reiterado de la obligación de supervisar el contenido y adoptar medidas para restringir el acceso a información prohibida.
"La legislación rusa sigue sin cumplirse"
Los usuarios rusos de Telegram se quejaron este martes de la desaceleración en su funcionamiento, en particular de fallas al cargar fotos y videos. Posteriormente, en esta misma jornada, el regulador de comunicaciones de Rusia (Roskomnadzor) confirmó que impuso restricciones al funcionamiento de la aplicación.
Además, adelantó que, por decisión de los órganos competentes, seguirá aplicando estas medidas hasta que la plataforma cumpla la legislación del país. En este sentido, desde Roskomnadzor recordaron que "ya en agosto de 2025, se informó públicamente que para los servicios que ignoran sistemáticamente la legislación rusa se prevén restricciones graduales, con la posibilidad de levantarlas en caso de que se subsanen las infracciones".
Desde el organismo lamentaron que una serie de aplicaciones de mensajería, entre ellas Telegram, no han subsanado dichas infracciones. "La legislación rusa sigue sin cumplirse, los datos personales no están protegidos, no existen medidas reales para contrarrestar el fraude ni para impedir el uso del servicio de mensajería con fines delictivos y terroristas", constataron.
- La semana pasada, el cofundador y jefe de Telegram, Pável Dúrov, declaró que preferiría cerrar la plataforma en lugar de entregar datos personales de usuarios a terceros.
- Al mismo tiempo, la sección 8.3 de la Política de Privacidad de Telegram estipula que si la aplicación recibe una solicitud oficial de las autoridades judiciales competentes que identifique a un usuario como sospechoso en un caso de actividades delictivas que violen los Términos de Servicio, Telegram evalúa legalmente la solicitud. Si las sospechas se confirman, la plataforma puede divulgar la dirección IP y el número de teléfono a las autoridades competentes.



