El embajador ruso en Cuba, Víktor Koronelli, declaró en una entrevista exclusiva con RT que el avance del diálogo entre el país caribeño y Washington depende de la parte estadounidense.
Koronelli señaló que ambas naciones mantienen contactos sobre "aspectos técnicos", como la migración, aunque La Habana ha planteado una "propuesta" para extenderlos hacia otros ámbitos y está pendiente de la respuesta del Gobierno de Donald Trump.
"La propuesta cubana está hecha, que la analicen, que respondan desde Washington", dijo el alto diplomático. "La pelota está en la cancha de EE.UU.", agregó, reiterando que la exigencia de La Habana pasa por entablar un "diálogo igualitario".
"La posición de Cuba está muy clara, puede ser un diálogo, pero un diálogo totalmente igualitario y sin ninguna condición previa", apuntó.
Pese a su disposición al diálogo, la isla no baja la guardia ante un posible ataque de EE.UU, afirmó el embajador. "El Gobierno cubano no excluye la posibilidad de una agresión abierta militar", indicó, asegurando que "el pueblo, el Ejército, y el Gobierno se preparan para eso y están bien preparados".
Amenazas de Trump a Cuba
El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declaraba la "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales", como Hamás y Hezbolá, y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
Sobre esos cimientos, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra los países que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su Administración mantiene contactos con La Habana e indicó que van a llegar a un acuerdo, aunque calificó al país caribeño de "nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela" para sostenerse.
Estas palabras tienen lugar en medio del bloqueo económico y comercial que mantiene EE.UU. sobre Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue además reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca. "Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
El mandatario también afirmó que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales". Además, todas las acusaciones infundadas de Washington han sido rechazadas sistemáticamente por La Habana, que ha advertido que defenderá su integridad territorial.
Mientras, Moscú expresó su "firme disposición a seguir prestando a Cuba el apoyo político y material necesario".