Trump: "Visitaré Venezuela, no hemos definido cuándo pero iré"

El mandatario calificó la relación bilateral actual como "de diez".

El presidente estadounidense, Donald Trump, reveló este viernes que planea visitar Venezuela en una fecha aún no precisada. 

"Voy a visitar Venezuela […]. Aún no hemos definido [cuándo]", prometió, tras ser preguntado por la prensa sobre el tema.

Asimismo, al aludir a la relación bilateral, sostuvo que actualmente "es de diez". 

"Tenemos una muy buena relación con la presidenta de Venezuela, [Delcy Rodríguez]. Como saben, estamos trabajando muy de cerca. Tenemos a nuestras grandes compañías petroleras entrando. Van a extraer el petróleo y venderlo por mucho dinero, y Venezuela va a recibir una gran parte de ese dinero. La relación que tenemos ahora mismo con Venezuela es, diría yo, de diez", refirió.

Tras los bombardeos del Ejército de EE.UU. contra blancos civiles y militares en la Gran Caracas y el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el mandatario optó por abrir un nuevo capítulo en los nexos bilaterales, sin renunciar del todo a la amenaza del uso de la fuerza ni a otras medidas de presión como la imposición de aranceles.

De su parte, las autoridades venezolanas optaron por el restablecimiento paulatino de canales diplomáticos formales –rotos desde 2019, cuando la Casa Blanca desconoció a Maduro en favor de un pretendido Gobierno interino– y el diálogo directo. Estiman que esta estrategia es indispensable para que las dos naciones puedan avanzar en la construcción de una agenda común, pese a sus innegables diferencias. 

A ese respecto, en la víspera, la dignataria venezolana reiteró que es ella y no Trump quien toma las decisiones en el país suramericano. Además, aseguró que las conversaciones de alto nivel que han tenido lugar con la Casa Blanca durante el último mes, han transcurrido en un clima de respeto y cordialidad.   

"He conversado en dos oportunidades por teléfono con el presidente Trump, he tenido contacto más seguido con el secretario [Marco] Rubio y debo resaltar que han sido contactos muy respetuosos, de un nivel que permite que podamos trabajar conjuntamente, que la cooperación pueda fluir. Y por eso hemos dicho que, sin duda, la agenda energética puede ser un motor. Yo debo agradecer porque los contactos que hemos tenido –que son al más alto nivel–, han sido siempre de respeto y cortesía", relató en una entrevista concedida a la cadena NBC. 

El petróleo en el centro

El negocio petrolero venezolano ha estado en la mira del político republicano aun desde antes de concretarse la agresión militar. En diciembre pasado, afirmó infundadamente que la nación  bolivariana le había "arrebatado" crudo a Washington y, en ese marco, advirtió que su país lo recuperaría. 

Luego del ataque, Trump aseguró que su Gobierno se mantendría al frente de la industria petrolera venezolana durante tiempo indefinido.

Rodríguez desdijo esta versión. En su lugar, ratificó que Venezuela, depositaria de las mayores reservas de petróleo del mundo, define su política energética sin interferencias externas. Poco después, presentó ante la Asamblea Nacional un proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que, tras los debates y consultas de rigor fue aprobada por unanimidad en el seno del Parlamento. 

La modificación pretende, entre otros asuntos, atraer a inversionistas extranjeros para explotar campos verdes –vírgenes– y rehabilitar pozos cuya producción decayó por diversos motivos. El objetivo terminal, según puntualizara la presidenta interina, es reinsertar al país en el grupo de los grandes productores de crudo.

Cambio en las reglas del juego

La industria petrolera, principal fuente de ingresos de Venezuela, ha sido objeto de sanciones estadounidenses desde hace más de una década, lo cual se ha traducido en afectaciones significativas que han impactado tanto la economía como la vida social del país, según recoge el más reciente informe estadístico del Observatorio Venezolano Antibloqueo. 

Según declarara en la víspera el secretario de Energía de EE.UU., Christopher Wright, en el contexto de una visita oficial a territorio venezolano, la Casa Blanca tiene la intención de cambiar "las reglas del juego" que hasta ahora le impuso al país latinoamericano, en aras de aumentar la producción de crudo. Los resultados, dijo, estarán a la vista muy pronto.  

"Creo que durante el primer año veremos un crecimiento significativo, de 30 % a 40 %, en la producción petrolera venezolana. Este año, la producción puede seguir creciendo a un ritmo bastante bueno", consideró en declaraciones ofrecidas a la prensa durante una visita a instalaciones petroleras en la Faja del Orinoco. "Tenemos que cambiar las reglas del juego en Venezuela para que ganen los venezolanos, EE.UU. y nuestro hemisferio", agregó.  

El plan es abrir el camino a empresas estadounidenses, pero también a otras trasnacionales que previamente han trabajado con el Estado venezolano por medio de la emisión de licencias a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Tesoro estadounidense.

Las autorizaciones no suponen el fin del esquema general de sanciones, entrañan restricciones comerciales –se prohíbe hacer negocios con gobiernos, entidades o particulares estimados hostiles por EE.UU. como Rusia, China, Cuba, Corea del Norte e Irán– y le otorgan a la nación norteamericana la prerrogativa de recibir los pagos de las transacciones involucradas en una cuenta especial del Tesoro estadounidense, en lugar de ir a parar a las arcas venezolanas. 

Entretanto, Rodríguez ha valorado positivamente la ventana de oportunidad que se ha abierto para que la industria petrolera venezolana recupere su posición. 

[Es una alegría] recibir inversionistas de otras partes del mundo y de EE.UU. también, para que trabajen junto a nosotros y llevar la industria petrolera a los más altos estándares. Como te hemos dicho [a Wright], queremos pasar de ser el país con las mayores reservas petroleras del planeta, a ser un gigante productor de petróleo en el mundo y que así nos conozcan", manifestó.