La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, respondió el sábado a una pregunta sobre las reclamaciones de Donald Trump respecto a Groenlandia desviando la atención hacia el presidente ruso, Vladímir Putin.
Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC 2026), la líder danesa fue preguntada sobre la posibilidad de que tenga que defender la isla ártica.
"Si un país de la OTAN ataca a otro, la OTAN se acaba. Entonces se acabó el juego. […] Debemos analizar nuestras circunstancias. Está claro que tenemos un flanco oriental. No se acabará. Es decir, incluso si logramos algún tipo de acuerdo de paz, nuestro problema es que Putin no quiere la paz con nosotros. Así que seguirá en Ucrania o intentará continuar en otro lugar", expresó Frederiksen.
Durante los últimos meses, Occidente ha intensificado su narrativa acerca de una supuesta amenaza rusa. Sin embargo, Moscú ha dicho en repetidas ocasiones que no planea atacar a Europa.
El presidente ruso, Vladímir Putin, señaló que las élites gobernantes del Viejo Continente están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", agregó.
- El presidente Trump lleva meses manifestando su intención de tomar el control de Groenlandia, argumentando una supuesta amenaza a la seguridad procedente de Rusia y de China. Su Administración no ha descartado utilizar, en caso de que fuera necesario, la fuerza militar para apoderarse de la isla, uno de los tres territorios constituyentes del Reino de Dinamarca, que, a su vez, es miembro de la OTAN.
- Esa intención desató la abierta oposición de los habitantes de ese territorio, de Dinamarca y de sus aliados europeos, lo que, por su parte, generó amenazas arancelarias por parte de Washington.