Marco Rubio alarma a los belicistas europeos en Múnich

Además de lo que declaró (o no declaró) sobre el conflicto ucraniano, el secretario de Estado canceló una reunión con líderes europeos al respecto, indica la revista Responsible Statecraft.

El discurso del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad de Múnich este sábado causó preocupaciones entre los políticos europeos de línea dura sobre el conflicto ucraniano, informa Responsible Statecraft.

La revista indica que el consenso europeo define a ese conflicto como una "cuestión de seguridad existencial". Por lo tanto, "lo que Rubio no dijo fue mucho más revelador que lo que dijo".

"Solo mencionó a Ucrania una vez durante su discurso, y fue para enfatizar el liderazgo estadounidense a la hora de llevar a Rusia y Ucrania a la mesa de negociaciones", señala el medio.

Rubió no pronunció ni una palabra sobre "apoyar a Ucrania todo el tiempo que sea necesario", ni hubo contraposiciones tipo "democracia contra autocracia", típicas de la Administración anterior.

Según el medio, el 'establishment' transatlántico de línea dura comparte ampliamente la opinión de que "EE.UU. ya no parece ver a Rusia como adversario o amenaza" y Rubio no ha aportado a disiparla en absoluto.

También se indica en el artículo otro momento revelador: un día antes de su intervención, el secretario de Estado canceló una reunión programada con líderes europeos sobre Ucrania, y se excusó diciendo que era un problema de agenda.

Pero para las capitales europeas esta medida es "una señal del decreciente interés de Washington en involucrarlas en sus esfuerzos por resolver el conflicto", comentó The Financial Times.

Un funcionario europeo citado por ese medio británico dijo que la reunión perdió relevancia sin la participación de EE.UU.

"Si rompes algo, no es tan fácil arreglarlo" 

Comparando el reciente discurso con las críticas lanzadas contra Bruselas por el vicepresidente J.D. Vance en Múnich el año pasado, un ministro europeo comentó: "Rubio es lo mejor que podemos esperar de la Administración [estadounidense]". "Pero dejó bastante claro que, aunque la relación transatlántica no se ha roto, es muy diferente del modelo al que estamos acostumbrados", puntualizó.

Otro ministro europeo, quien también presenció el discurso, opinó que las relaciones entre los dos centros occidentales permanecen tensas.

"Es así: si rompes algo, no es tan fácil arreglarlo […] Es bueno que [Rubio] nos haya tendido la mano en lugar de pincharnos en el ojo... pero no ha cambiado nada", comentó.