Alemania planea otorgar a su Servicio Federal de Inteligencia (BND, por sus siglas en alemán) nuevas facultades más amplias, incluido el derecho a llevar a cabo actos de sabotaje, operaciones cibernéticas ofensivas y espionaje de manera más agresiva, según informó este martes el diario Politico.
La decisión de Berlín surge en un momento de incertidumbre sobre la continuidad de los actuales niveles de intercambio de información con EE.UU. "Queremos seguir trabajando estrechamente con los estadounidenses", afirmó el presidente del Comité de Supervisión de Inteligencia del Bundestag (Parlamento alemán), Marc Henrichmann. "Pero si un mandatario [estadounidense], quienquiera que sea, decide en el futuro actuar solo, sin los europeos, entonces debemos ser capaces de valernos por nosotros mismos", agregó.
Según el diario, la inteligencia alemana opera con limitaciones legales más estrictas que las de sus aliados, heredadas de las restricciones impuestas tras la Segunda Guerra Mundial para prevenir abusos como los perpetrados por el aparato de espionaje nazi. Esa situación ha convertido a Alemania en una "receptora" más que en un socio en igualdad de condiciones con EE.UU.
Henrichmann señaló que, en el ámbito de la inteligencia, el intercambio recíproco es clave; por tanto, si Alemania sigue siendo solo una "receptora", el riesgo para la seguridad del país es demasiado grande.
Las medidas concretas
El Gobierno alemán prepara dos proyectos de ley: uno reformaría las competencias de los servicios de inteligencia para autorizar operaciones cibernéticas en el extranjero, y otro ampliaría sus herramientas para combatir amenazas híbridas.
"La ciberdefensa tiene como objetivo prevenir, detener o al menos mitigar activamente los ataques si representan una amenaza grave", explicó el portavoz del Ministerio del Interior alemán, Henning Zanetti.
Sin embargo, la reforma podría requerir cambios constitucionales, que necesitarían mayoría de dos tercios en el Bundestag y en el Bundesrat (Cámara Alta del Parlamento). La iniciativa también enfrenta críticas de expertos como Matthias Schulze, de la Universidad de Hamburgo, quien advirtió sobre los peligros de permitir que los servicios de inteligencia realicen ciberataques ofensivos contra otros países. "Es un camino peligroso porque si atacas a un país extranjero en tiempos de paz, puede provocar todo tipo de intervención diplomática y catástrofe", señaló.


