El Reino Unido acordó en mayo de 2025 ceder la soberanía del archipiélago de Chagos a Mauricio, un pacto que afectaba de lleno al futuro de la importante base militar estadounidense de la isla de Diego García, que podría tener un papel significativo en los posibles ataques de EE.UU. contra Irán.
¿Dónde está el archipiélago de Chagos?
El archipiélago se encuentra en el océano Índico, a más de 2.000 km al noreste de Mauricio. Las islas se incorporaron al dominio británico junto con Mauricio en 1814, en virtud del Tratado de París, tras la derrota de Napoleón.
En 1965, el archipiélago fue declarado territorio británico del océano Índico y se escindió de Mauricio, que obtuvo la independencia en 1968. La devolución de las islas a Mauricio estaba prevista solo cuando dejaran de ser necesarias para la defensa del Reino Unido. Los británicos construyeron una base militar en la isla principal del archipiélago, Diego García. La base fue usada tanto por las fuerzas británicas como las estadounidenses.
¿Por qué es importante para EE.UU.?
El conjunto de islas se considera estratégicamente importante en el sudeste asiático. En ese contexto, The Independent señala que EE.UU. usa la base de Diego García para sus buques y bombarderos de largo alcance.
Para Washington, Diego García representa un centro seguro, políticamente estable y estratégicamente ubicado para proyectar poder y sostener operaciones en una región muy amplia. Su aeródromo puede apoyar aeronaves de largo alcance y el reabastecimiento en vuelo, lo que permite misiones estadounidenses de ataque, vigilancia y transporte hacia Oriente Medio, África Oriental y Asia Meridional. La base en Diego García ya fue usada en importantes operaciones de EE.UU. como la Guerra del Golfo de 1991, el conflicto en Afganistán en 2001 y la fase inicial de la guerra de Irak de 2003.
El atolón también cumple un papel de apoyo al reaprovisionamiento y sostenimiento naval, al actuar como nodo logístico para las fuerzas estadounidenses en el océano Índico. Cabe destacar que Diego García tiene un puerto de aguas profundas, lo que permite atracar, reabastecer y brindar mantenimiento a grandes buques de guerra, como portaviones, destructores y submarinos.
¿Qué papel podría tener en los ataques contra Irán?
La ubicación de la base y su capacidad para apoyar cazas y bombarderos estratégicos como el B-2 Spirit, capaces de portar bombas antibúnker utilizadas en los ataques estadounidense contra Irán el pasado junio, la hacen clave para posibles ofensivas contra la República Islámica.
Entonces, EE.UU. podría utilizar sus bombarderos ubicados en esta base, que potencialmente podrían volar a Teherán y llevar a cabo un ataque en aproximadamente 5 o 6 horas. También las fuerzas estadounidenses podrían enviar grupos de apoyo desde la base para apoyar a los grupos de ataque liderados por portaviones estadounidenses ya desplegados o en ruta hacia Oriente Medio. El trayecto desde Diego García hasta aguas cercanas a Irán para diversos tipos de buques de guerra puede durar entre 3 y 7 días.
Este miércoles, Donald Trump señaló en Truth Social que "si Irán decide no llegar a un acuerdo, puede ser necesario que EE.UU. utilice [la isla de] Diego García y el aeródromo ubicado en Fairford para erradicar un posible ataque de un régimen altamente inestable y peligroso".
Declaró que esta posible agresión "podría perpetrarse contra el Reino Unido, así como otros países amigos" de EE.UU. "Siempre estaremos preparados, dispuestos y capacitados para luchar por el Reino Unido, pero ellos tienen que mantenerse fuertes frente al 'wokeismo' y otros problemas que se les presentan", agregó.
No obstante, The Times aseveró que el primer ministro británico, Keir Starmer, decidió bloquear la solicitud del mandatario estadounidense de permitir que aviones norteamericanos utilicen bases británicas para atacar Irán, argumentando que ello violaría el derecho internacional. Se trata tanto de las instalaciones británicas en Diego García, como de la base aérea Fairford en Gloucestershire, que sirve como sede para bombarderos estadounidense pesados en Europa.
Historia 'estadounidense' de Diego García
La huella de Estados Unidos en la isla se remonta a los últimos días del Imperio británico. Cuando el Reino Unido se retiraba de sus colonias en la década de 1960, el imperio en desintegración quiso conservar algunos territorios de importancia estratégica para mantener su rol de potencia a nivel mundial.
Así, el Reino Unido separó el archipiélago de Chagos de Mauricio en 1965 y expulsó a más de 1.300 habitantes de su isla más grande, Diego García, para establecer una base militar que arrendaría a EE.UU. por 50 años a cambio de un descuento sobre misiles nucleares.
Mauricio lleva décadas tratando de recuperar el control sobre Chagos. En 2019, la Corte Internacional de Justicia calificó de ilegal la toma de las islas en 1965, fallo que fue ratificado por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Devolución de las islas a Mauricio
En mayo del 2025, el Gobierno británico acordó ceder la soberanía sobre las islas Chagos a Mauricio y alquilar la base militar de Diego García por 101 millones de libras al año (136 millones de dólares) durante 99 años.
La decisión de Londres fue criticada por Trump, que la calificó de "un acto de gran estupidez, y se suma a una larga lista de razones de seguridad nacional por las que Groenlandia debe ser adquirida". "No hay duda de que China y Rusia han notado este acto de total debilidad. Son potencias internacionales que solo reconocen la fuerza, por lo que Estados Unidos, bajo mi liderazgo, ahora, después de solo un año, es respetado como nunca antes", indicó.
Además, el mandatario estadunidense advirtió sobre una posible intervención militar si alguien viola el espacio de la base militar estadounidense en el archipiélago. "Si el acuerdo de arrendamiento en algún momento en el futuro se rompe, o alguien amenaza o pone en peligro las operaciones y fuerzas de EE.UU. en nuestra base, me reservo el derecho de asegurar y reforzar militarmente la presencia estadounidense en [la base de] Diego García", declaró, tras una conversación telefónica con el primer ministro británico, Keir Starmer. "Que quede claro que nunca permitiré que nuestra presencia en una base tan importante como esta se vea socavada o amenazada por afirmaciones falsas o tonterías medioambientales", agregó.