El sistema de comunicaciones por satélite Starlink, operado por SpaceX de Elon Musk, constaba de más de 9.800 satélites a finales de febrero de 2026, proporcionando Internet de banda ancha en todos los continentes.
Ahora, Rusia ha lanzado su propio proyecto análogo de Internet satelital: Rassvet.
Los desarrolladores del sistema (los ingenieros de la compañía Biuró 1440) prometen una velocidad de 1 Gbps, cobertura total de la Tierra e Internet en trenes y aviones. Todo ello, en un plazo de dos años.
Se trata del proyecto ruso más esperado en el país y uno de los más enigmáticos, ya que últimamente pasó de programa comercial a uno enfocado principalmente en fines militares.
A día de hoy, Rassvet abordará principalmente desafíos militares: proporcionar comunicaciones a las tropas rusas. "Se trata de la creación de un sistema global automatizado de mando y control de tropas, dentro de la cual cada militar podrá recibir información y transmitir coordenadas directamente a un satélite", explicó el experto militar ruso Yuri Knútov en una entrevista con el periódico Vzgliad.
Además, el sistema proporcionará acceso a Internet en ciertas regiones de la Federación de Rusia y ampliará las comunicaciones con barcos. Cuando los satélites de Rassvet se coloquen en una órbita óptima, la red mejorará significativamente la fiabilidad de las comunicaciones y la navegación, especialmente en latitudes árticas.
El primer lanzamiento masivo de satélites de producción nacional se pospuso de diciembre de 2025 a 2026, con un lanzamiento comercial programado para 2027, señala un artículo de la cadena rusa RBC que recoge datos sobre el proyecto.
Alcance orbital de Rassvet y Starlink
Los satélites de SpaceX utilizan órbitas de aproximadamente 550 km o inferiores.
El sistema ruso Rassvet, por su parte, opera en órbita baja terrestre (LEO), a una altitud de 800 km.
Esta mayor altitud ofrece distintas ventajas:
- cada satélite cubre una mayor área de la Tierra y presta servicio a más suscriptores;
- se requieren menos satélites para una cobertura global;
- a una altitud de 800 km, la influencia atmosférica es menor (no se requieren propulsores para mantener la velocidad), lo que aumenta la vida útil de la nave espacial.
Sin embargo, también existen desventajas: la mayor altitud de órbita conlleva un mayor riesgo de colisiones y acumulación de basura espacial a largo plazo. Además, a menor altitud, las influencias atmosféricas facilitan la desorbitación de los satélites en caso de fallo. Por estos motivos, SpaceX planea reducir drásticamente la altitud de Starlink de 550 km a 480 km este 2026.
Comunicación láser entre satélites
Para que la red de Internet sea verdaderamente global, es necesario transmitir datos entre satélites. Esto puede hacerse a través de estaciones de enlace terrestres (y, entre ellas, mediante cables), pero ello duplica la latencia de la señal.
Una forma más rápida es interconectar las naves espaciales directamente. Los satélites, que vuelan a 27.000 km/h, se disparan láseres entre sí, transmitiendo datos como si fuera a través de fibra óptica, lo cual requiere una infraestructura terrestre mínima o nula.
La tecnología clave del sistema Rassvet es la comunicación láser entre satélites desarrollada por Biuró 1440. Los aparatos se transmiten datos entre sí mediante láseres infrarrojos a una velocidad de 10 Gbps.
Esto reduce la dependencia de las estaciones terrestres y garantiza la cobertura de la red incluso sobre los océanos y el Ártico. Durante la misión Rassvet-2, los ingenieros transmitieron datos entre satélites a distancias de 30 a 1.005 km sin pérdidas.
Mientras Starlink está introduciendo gradualmente la comunicación láser, esta tecnología se incorporó al proyecto ruso como núcleo desde el inicio.
Escala y marcha del proyecto
El proyecto federal ruso 'Infraestructura de acceso a Internet' prevé un despliegue gradual del sistema Rassvet: 156 satélites en 2026, 292 en 2027 (lanzamiento comercial) y 318 en 2028. Para 2035, la compañía podría poner hasta 900 satélites en la órbita baja terrestre.
Según el director del Ministerio de Desarrollo Digital, Maksut Shadayev, hasta la fecha se han lanzado 16 satélites. El director ejecutivo de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Bakánov, confirmó los planes para el despliegue del sistema.
En una primera fase, la constelación incluirá 300 satélites. Se prevé ampliarla a 950 aparatos en el futuro y que Rassvet pueda operar en cualquier parte del planeta, incluidas las regiones árticas y la Ruta Marítima del Norte.
Paralelamente, se está trabajando para crear una constelación de órbita alta en órbita geoestacionaria. El despliegue de este sistema está previsto para 2029-2030. La construcción de los primeros cuatro satélites ya ha comenzado.




