EE.UU. buscará un sustituto de su 'eterno' bombardero estratégico

Los criterios para el futuro desarrollo de una alternativa no están determinados, mientras que la modernización de los B-52 disponibles tomará al menos una década más.

La Fuerza Aérea de EE.UU. seguirá utilizando los bombarderos estratégicos Boeing B-52 Stratofortress al menos hasta 2050, para cuando las unidades más nuevas del modelo cumplirán 88 años. Entre militares y expertos, se ha vuelto común bromear sobre la permanencia 'eterna' de estos aviones en servicio, escribió el sitio web TWZ este 7 de mayo.

Sin embargo, la Fuerza Aérea quiere realizar una revisión formal de sus requisitos para determinar si ha llegado el momento de desarrollar un sustituto y solicitó un millón de dólares en el presupuesto para el año fiscal 2027 con el fin de llevar a cabo un análisis de alternativas en materia de bombarderos pesados. El intenso uso en la reciente agresión contra Irán demostró que estos aviones siguen siendo muy demandados como plataformas de ataques convencionales, pero también desempeñan un papel clave en el componente aéreo de la tríada nuclear.

Actualmente, se encuentra en curso un ambicioso y multimillonario programa de modernización para las 76 unidades del B-52H en servicio. En los próximos años, los bombarderos recibirán nuevos motores, radares y capacidades de comunicación, entre otras mejoras, e incorporarán misiles hipersónicos avanzados y nuevas armas nucleares, al tiempo que pasarán a denominarse B-52J.

El B-52 superará en vida útil a los bombarderos B-1 y B-2 y operará junto con el futuro B-21. Asimismo, podría inspirar nuevos desarrollos, porque los planes actuales de los militares son poco concretos y contemplan opciones radicalmente diferentes a la tendencia de diseño con el ala integrada al fuselaje. Posiblemente, el resultado satisfaga algunos requisitos que el B-52 cumple hoy en día.

Según la información pública disponible hasta la fecha, una flota de B-52J completamente modernizada aún tardaría al menos una década en hacerse realidad, afirma TWZ. Por otro lado, la decisión de buscar alternativas no compromete a la Fuerza Aérea con ningún curso de acción posterior.