Un grupo bipartidista de senadores estadounidenses presentó un proyecto de ley destinado a bloquear por completo la entrada de vehículos chinos al mercado de EE.UU., en medio de crecientes advertencias sobre riesgos económicos y de seguridad nacional.
La iniciativa, impulsada por los senadores Bernie Moreno y Elissa Slotkin, propone prohibir tanto la importación y venta de automóviles fabricados en China como el uso de tecnologías desarrolladas por empresas chinas, incluyendo 'software' y sistemas de datos.
Los promotores del proyecto sostienen que los automóviles chinos representan una amenaza estratégica para la industria automotriz estadounidense. Moreno afirmó que Washington no puede repetir "los errores de los globalistas", permitiendo que compañías respaldadas por el Estado chino destruyan la base industrial del país.
Por su parte, Slotkin calificó los vehículos chinos como "paquetes de vigilancia sobre ruedas", asegurando que podrían recopilar información sensible de ciudadanos e infraestructuras estadounidenses.


