El inicio de la construcción en el astillero Sévernaya, de San Petersburgo, de la novena fragata del proyecto 22350, Almirante de la Flota Grómov, representa un "evento significativo" para la Armada de Rusia, ya que la acerca a las capacidades de la poderosa flota de superficie de la época de la Unión Soviética, según un artículo de Alexánder Timojin para el periódico Vzgliad.
Tras la colocación de este buque, "se puede afirmar con certeza" que Rusia cuenta con fuerzas de superficie capaces de operar en aguas lejanas, señala el autor, agregando que los barcos del mencionado plan "tendrán capacidades de combate significativas" y que, "debido a la versatilidad del proyecto 22350, serán útiles para el país en cualquier situación en el mundo".
Las fragatas con más cantidad de armas del mundo
En primer lugar, el experto destaca que los diseñadores de las fragatas del proyecto 22350 han hecho que estos barcos sean universales, por lo que "pueden realizar bien cualquier tarea".
"En segundo lugar, son las fragatas provistas de más armas del mundo", sostiene.
El analista recuerda que las primeras cuatro fragatas de la serie llevan hasta 16 misiles de crucero, y las siguientes cinco en construcción portarán 24, además de un cañón de 130 mm, un sistema de defensa aérea y torpedos. En este sentido, apunta que "para China o incluso para EE.UU., esa fragata estaría sobredimensionada, excesivamente armada, sería demasiado versátil y, por consiguiente, demasiado cara".
Asimismo, en términos de armamento y sistemas electrónicos, así como por la existencia de un hangar de aviación y la capacidad de trasportar un helicóptero, "estas fragatas pueden combatir submarinos y aviación, participar en combates de misiles y artillería con otros barcos o grupos de barcos, atacar objetivos costeros con misiles de crucero y bombardear objetivos en tierra con su pieza de artillería".
El arsenal misilístico de estos buques incluye 32 misiles antiaéreos y de 16 a 24 de ataque, algo "sin precedentes" para un barco de este tamaño y desplazamiento. Según el autor, actualmente hay pocas fragatas en construcción que cuenten con un cañón de calibre similar, y solo los japoneses Mogami (127 mm) tienen uno comparable.
En conclusión, Timojin recuerda que la fragata líder de la serie, la Almirante Gorshkov, fue entregada a la Armada rusa en 2018 y, en pocos meses, ya había realizado una exitosa vuelta al mundo. Tras completar la construcción de la fragata Almirante Gromov, se planea comenzar la construcción de la Almirante Vysotski. Una vez que se finalice, "Rusia alcanzará, hasta cierto punto, las capacidades de la URSS, que disponía de una serie de grandes barcos antisubmarinos: siete unidades del proyecto 1134B y diez del proyecto 1134A", concluye.
- Las fragatas del proyecto 22350 están equipadas con misiles hipersónicos Tsirkón y otros misiles de precisión de largo alcance.
- Los misiles Tsirkón alcanzan una velocidad máxima de unos 2,65 kilómetros por segundo a una altura de 20 kilómetros, es decir, más de 10.000 km/h. La velocidad del proyectil puede alcanzar Mach 9 (nueve veces la velocidad del sonido), mientras que su autonomía máxima es de más de 1.000 kilómetros.
- Además, el Tsirkón puede destruir tanto objetivos navales como terrestres, y se trata del primer misil hipersónico del mundo que puede lanzarse desde buques de superficie y desde submarinos en posición subacuática. Puede alcanzar objetivos a una distancia de hasta 1.500 kilómetros.