Durante la cumbre del G7, celebrada este lunes y martes, los ministros de Finanzas europeos pidieron a Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU., que busque poner fin a la guerra de su país contra Irán, informó Politico.
Los funcionarios europeos explicaron que su petición espera evitar una calamidad económica en Europa.
El conflicto en Oriente Medio, desencadenado por los ataques de EE.UU. e Israel contra la República Islámica, sigue elevando los precios del petróleo, lo que perjudica a las economías dentro del bloque y amenaza con una crisis alimentaria total, señalaron los funcionarios a Bessent.
En particular, Alemania, Francia, Italia y la Comisión Europea subrayaron este mensaje durante una reunión a puerta cerrada sobre las consecuencias económicas de la guerra en Oriente Medio, dijeron tres cargos al medio.
Entre tanto, EE.UU. atribuye la crisis económica en el continente a fallos de las previsiones de los gobiernos europeos. "Es una táctica manida la de intentar achacar los pésimos índices de popularidad de su gobierno a factores externos, en lugar de hacer un examen de conciencia", manifestó un funcionario estadounidense, al sostener que las naciones europeas "se han convertido en irrelevantes".
Sin embargo, el propio Bessent adoptó un rumbo completamente distinto hacia el G7: solicitó su apoyo para combatir a Irán mediante la erradicación definitiva de sus recursos financieros. Tras el rechazo de la UE a sumarse al conflicto contra Irán, el funcionario estadounidense advirtió que "aplastar la amenaza del terrorismo los obliga a todos a dar un paso adelante y unirse a nosotros".
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