En medio de la constante violación del espacio aéreo de países de la OTAN por parte de drones ucranianos, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, salió en defensa de Ucrania, afirmando que estas acciones no son intencionadas.
"Los ucranianos, ciertamente, no quieren que sus drones entren en territorio amigo, por razones obvias. A veces esto es resultado de la interferencia de señales u otro tipo de interferencia. Obviamente, no desean tales incidentes, porque podrían causar daños o temor [entre los europeos]", dijo durante una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
"Pero creo que también deberían darse cuenta de que existe la voluntad rusa de dar la impresión de que otros países están haciendo cosas que no son legítimas, y por eso no deberíamos ser receptivos a la narrativa rusa sobre este tema, sino que, por supuesto, deberíamos ayudar a los ucranianos tanto como podamos para ayudarlos a dirigir sus ataques en la dirección correcta", agregó.
La jornada anterior, el ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, insistió en que Ucrania debería ser cuidadosa y garantizar que sus drones no representen una amenaza para los países de la OTAN. "Ucrania necesita, sin duda, apuntar a sus objetivos con mucha más precisión para no poner en peligro la seguridad de los países miembros de la OTAN [...]. Ucrania debe actuar con suma cautela, comprendiendo sus objetivos tácticos en la guerra que libra. Debe proteger el territorio de los Estados miembros de la OTAN", instó.
Caos por los drones de Kiev
La semana pasada, dos drones ucranianos penetraron en el espacio aéreo de Letonia y lanzaron ataques contra instalaciones rusas utilizando una ruta que atravesaba la región del Báltico, sin encontrar resistencia alguna en el camino.
La primera ministra letona, Evika Silina, solicitó la dimisión del ministro de Defensa, Andris Spruds, al considerar que la respuesta antiaérea no había sido desplegada lo suficientemente rápido.
A pesar del escándalo desatado, en Kiev se limitaron a dar una explicación poco convincente, admitiendo que los drones ucranianos habían entrado en territorio letón, porque la defensa aérea rusa los había desviado de su rumbo.
Este martes, la situación se repitió en otro país báltico, Estonia, cuyas Fuerzas de Defensa abatieron un dron ucraniano que había entrado en su territorio.
"Es la primera vez que derribamos un dron nosotros mismos", indicó el ministro de Defensa, Hanno Pevkur. Según detalló, un vehículo aéreo no tripulado que se dirigía hacia el territorio ruso entró en el espacio aéreo de Estonia y un caza de la Misión de Seguridad Aérea del Báltico (misión permanente de defensa y alerta rápida de la OTAN) lo derribó sobre el lago Vortsjarv, en el sur del país.
Al mismo tiempo, Estonia subrayó que no había dado permiso a Ucrania para utilizar su espacio aéreo. Kiev, por su parte, se disculpó por lo ocurrido.