La 'coalición de municiones' para Ucrania pierde la mitad de sus miembros

Solo nueve países siguen financiando el proyecto, frente a los dieciocho del año pasado.

La iniciativa checa para comprar municiones para Ucrania ha perdido a la mitad de sus miembros desde que Andrej Babis regresó al cargo de primer ministro en diciembre, comprometido a no usar fondos checos para armar a Kiev, informa Financial Times.

El presidente de República Checa, Petr Pavel, señaló que solo nueve países siguen financiando el proyecto, frente a los 18 del año pasado. Aunque no se ha informado de qué Estados son, un militar occidental indicó que Alemania y algunos aliados nórdicos aún participan. Sin embargo, algunos ven "extraño" pagar por una iniciativa que no cuenta con el respaldo del gobierno de la nación que la lidera.

Desde 2024, Praga ha coordinado el envío de más de cuatro millones de proyectiles de artillería a Ucrania. Según Pavel, "esta iniciativa ha suministrado hasta el 50 % de toda la munición de gran calibre" y, por tanto, "no puede sustituirse fácilmente por ninguna otra cosa".

Nuevo primer ministro, nuevo rumbo

Andrej Babis ha optado por ayudar a sus ciudadanos con las facturas de energía —agravadas por el conflicto con Irán— antes que financiar armas para Kiev. "No tenemos dinero, así que recibimos financiación de otros países y luego suministramos [la munición]", declaró.

Durante la campaña electoral del año pasado, Babis había amenazado con detener por completo la iniciativa, en parte por la falta de transparencia y el vínculo con el Grupo Checoslovaco (CSG), uno de los mayores productores de municiones de Europa y principal socio corporativo del Gobierno checo en la compra de proyectiles de artillería fuera de la OTAN para Ucrania.

El director del CSG, Michal Strnad, consideró que, aunque es pronto para predecir si Kiev recibirá menos proyectiles este año, la iniciativa sigue activa. Sin embargo, admitió que avanza más lenta porque se están utilizando canales alternativos para el suministro de municiones. "Algunos de los países donantes básicamente dijeron que ya no les interesa financiar la iniciativa, así que compran directamente a nosotros o a otros proveedores", explicó.