Uganda ordenó el miércoles el cierre "con efecto inmediato" de su frontera con la República Democrática del Congo, ante el aumento de casos sospechosos de una rara variante de ébola que roza los 1.000 contagios en el país vecino y la aparición de casos en su propio territorio.
La decisión refleja el temor a la propagación de la cepa Bundibugyo, para la cual no existen medicamentos ni vacunas aprobadas. El comité local de respuesta al ébola tomó la medida tras el aumento de personal sanitario ugandés expuesto al virus por pacientes congoleños que cruzaron antes de que el brote fuera declarado el 15 de mayo.
