El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que el estrecho de Ormuz será de libre acceso para todos y que nadie lo controlará, al tiempo que amenazó a Omán con destruirlo si no acata las órdenes.
"El estrecho va a estar abierto para todos", manifestó el mandatario durante una reunión del gabinete de ministros en la Casa Blanca, al ser preguntado sobre si aceptaría un acuerdo a corto plazo que permita a Irán y Omán controlar la vía marítima.
Enfatizó además que "son aguas internacionales" y que "nadie va a controlarlo". "Nosotros lo vigilaremos", añadió, al lanzar una advertencia: "Omán se comportará como todos los demás, o tendremos que volarlos por los aires".
No obstante, el inquilino de la Casa Blanca afirmó que a su país no le afecta el bloqueo del estrecho de Ormuz, porque —según él— EE.UU. no depende de esa ruta marítima. "No necesitamos petróleo, no necesitamos el estrecho, no necesitamos nada", sentenció.
El bloqueo de Trump en Ormuz: ¿un disparo en el pie para EE.UU. y sus aliados?
Donald Trump anunció el sábado de la semana pasada que, tras una "muy buena" llamada telefónica con varios jefes de Estado de Oriente Medio, un acuerdo de paz con Irán estaría muy cerca de concretarse. "Actualmente se están debatiendo los aspectos y detalles finales del acuerdo, que se anunciará en breve. Además de muchos otros elementos del acuerdo, el estrecho de Ormuz se abrirá", afirmó.
Ese mismo día, el mandatario no cesó en sus amenazas contra Teherán y afirmó que existía un "50/50" de posibilidades de lograr un acuerdo o, por el contrario, de hacerlos "volar por los aires" al reanudar la guerra.
Este lunes, EE.UU. llevó a cabo ataques en el sur de Irán para "proteger" a sus tropas desplegadas en la región de eventuales "amenazas" procedentes del país persa.


