América Latina podría enfrentar un nuevo desafío inflacionario en los próximos meses. Un informe de Citi Research sostiene que el fenómeno climático El Niño se está convirtiendo en el escenario más probable para 2026 y advierte que sus efectos podrían impulsar los precios de alimentos, energía y materias primas en varios países de la región, reportó este viernes Bloomberg Línea.
Según la entidad financiera, existe una probabilidad cercana al 80 % de que las condiciones asociadas a El Niño se materialicen durante el tercer trimestre de este año, y entre un 35 % y un 40 % de que el fenómeno alcance una intensidad fuerte hacia finales de 2026.
El estudio, basado en el análisis de ocho economías latinoamericanas entre 1990 y 2026, concluye que los impactos sobre la inflación pueden multiplicarse cuando el fenómeno coincide con contextos de inflación elevada. Los analistas Ernesto Revilla y Felipe Juncal señalaron que El Niño "rápidamente se está convirtiendo en el escenario base" para la región.
Efecto en la producción
Entre los países más expuestos aparecen Colombia y México. Citi estima que un episodio fuerte de El Niño podría elevar la inflación colombiana hasta 3,26 puntos porcentuales acumulados seis meses después del evento, mientras que en México el impacto podría alcanzar 2,48 puntos porcentuales, aunque con efectos más graduales.
Brasil y Perú también figuran entre las economías vulnerables. En el gigante suramericano, las sequías podrían afectar cultivos como café, azúcar y cítricos, generando un aumento estimado de 1,47 puntos porcentuales en la inflación.
En Perú, el impacto proyectado llega a 1,15 puntos porcentuales debido a efectos sobre la producción de alimentos y la actividad pesquera.
El informe identifica tres mecanismos principales de transmisión: el encarecimiento de los alimentos por alteraciones climáticas, el aumento de los costos energéticos en países dependientes de la generación hidroeléctrica y las perturbaciones en sectores como la pesca, especialmente relevantes para Perú.
Citi también advirtió que los bancos centrales deberán seguir de cerca la evolución del fenómeno, ya que los efectos sobre la inflación subyacente suelen aparecer con varios meses de retraso. El informe identifica riesgos especialmente elevados para Colombia y Perú y estima que un choque fuerte asociado a El Niño podría tener la magnitud suficiente para influir en las discusiones sobre tasas de interés, especialmente en el caso colombiano.