La compañía de industria militar estadounidense Lockheed Martin puso a prueba en un polígono su lanzador de misiles en contenedor Grizzly e interceptó por primera vez un dron desde esta plataforma. En el ataque de prueba se utilizaron un sistema de gestión de combate del sistema de contramedidas contra aeronaves no tripuladas Sanctum, varios radares Fortem R-40 para detectar, seguir y atacar el objetivo, así como un misil guiado JAGM, el cual neutralizó el dron.
Al integrar tecnologías avanzadas de sensores, gestión de combate y misiles, la empresa "ofrece una capacidad antidrones decisiva que se alinea con las necesidades de nuestros clientes en letalidad ágil y distribuida", explicó un comunicado emitido este miércoles. "Esta prueba demuestra una solución de defensa puntual, rápida, de bajo costo y modular que puede desplegarse en plataformas terrestres o marítimas en cuestión de días", afirmó Paul Lemmo, vicepresidente y director general de una subsidiaria de Lockheed.
