Bielorrusia pidió a Ucrania que no pusiera "a prueba" su paciencia tras el ataque con drones contra un autobús que transportaba ciudadanos bielorrusos en la provincia rusa de Briansk. Así lo manifestó el representante permanente de Bielorrusia ante la ONU, Valentín Rybakov, el lunes.
"Bielorrusia no participa en el conflicto armado. Cualquier intento de presión o intimidación, ultimátum o amenaza contra Bielorrusia y sus dirigentes es inaceptable. Al mismo tiempo, recomendamos encarecidamente que no ponga a prueba la paciencia de la parte bielorrusa y, bajo ninguna circunstancia, interpretar la falta de respuesta inmediata y contundente como un signo de debilidad, indecisión o cobardía", dijo Rybakov.
Informó que la Fiscalía General de Bielorrusia ha abierto una causa penal en relación con el ataque y lo ha calificado de acto terrorista.
El diplomático recordó que, a pesar de que "Ucrania declaró de inmediato no tener relación con el ataque al autobús", donde falleció un pasajero y otros ocho, entre ellos seis menores, resultaron heridos de diversa gravedad, hoy Bielorrusia ha reunido pruebas para afirmar con responsabilidad que fue realizado por un vehículo aéreo no tripulado de ataque de fabricación ucraniana. "Este dron pertenece al tipo Darts, está equipado con elementos de impacto. Tiene una ojiva con una carga explosiva de aproximadamente 1200 g en equivalente a TNT. Estos drones son un desarrollo del grupo de ingenieros ucraniano 'Avispones de Acero' y utilizan tecnología de control FPV", señaló el representante permanente.
Según él, durante la inspección de la escena del incidente se incautaron objetos con marcas en idioma ucraniano. Entre ellos, un bloque de control del detonador fabricado en una planta de la provincia de Sumy. El propio detonador, así como la batería, también son componentes producidos en Ucrania.
Intentos de arrastrar a Bielorrusia al conflicto
"Quien llevó a cabo el ataque contra el autobús bielorruso actuó de manera deliberada y provocadora. Tales acciones están dirigidas conscientemente a la escalada del conflicto y a arrastrar a Bielorrusia al enfrentamiento armado entre Rusia y Ucrania", sostuvo, y citó al presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, quien expresó: "Si alguien provoca e intenta arrastrar a Bielorrusia a la guerra, le saldrá muy caro a quienes lo intenten".
El diplomático indicó que las declaraciones públicas e impulsivas realizadas recientemente por la dirección de Ucrania solo evidencian la intención de una mayor escalada del conflicto. De acuerdo con sus palabras, las acusaciones a Bielorrusia de complicidad en el conflicto resultan especialmente cínicas de parte de Estados que gastan miles de millones de dólares en el suministro de armamento a Ucrania, el entrenamiento de militares y la transferencia de datos de inteligencia. Estos países no son solo cómplices, sino participantes directos en las hostilidades y hacen todo lo posible para que continúen.
- El 17 de junio, las fuerzas ucranianas atacaron con un dron un autobús de un equipo infantil de fútbol de Bielorrusia en la provincia rusa de Briansk, matando a una persona e hiriendo a varias más.
- Mientras, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, empezó a amenazar a Minsk después de la tragedia, lanzando ultimátums y prometiendo ataques contra el territorio bielorruso. En respuesta, Lukashenko comentó que recientemente se había reunido con representantes de Zelenski en Minsk y les había transmitido el mensaje de que arrastrar a Bielorrusia al conflicto armado cambiaría "al instante" la naturaleza del mismo.
- En general, Zelenski ha arremetido en más de una ocasión contra el líder bielorruso por sus relaciones amistosas y estrechas con Rusia. En febrero de este año, impuso sanciones contra el mandatario y agregó que trabajaría con sus socios para que la medida "tenga un efecto global".
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