El régimen de Kiev convocó a su embajador en Londres y antiguo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Valeri Zaluzhny, y, en la oficina de Vladímir Zelenski, le preguntaron si participaría en las elecciones presidenciales en caso de que se celebren el otoño próximo. Según supo este 1 de julio un medio ucraniano, la respuesta fue: "Sí, lo haré".
A continuación, Zaluzhny trató de aclarar su postura, asegurando que nunca aspiró a la carrera política, pero que muchas personas tenían esperanzas en él y no podría explicarles por qué debería traicionar su confianza. Como la pregunta surgió al final del encuentro, el Zelenski y el general retirado se estrecharon las manos y se despidieron.
El motivo formal de la convocatoria surgió antes de que el primer ministro británico, Keir Starmer, dimitiera y la visita prácticamente coincidió con el anuncio. De acuerdo con el medio, en la calle Bánkovaya, sede de las autoridades ucranianas, creen que se presenta la oportunidad de celebrar comicios en los próximos meses y que la tarea principal sería evitar una nueva escisión interna en la sociedad. El riesgo del enfrentamiento electoral entre Zelenski y Zaluzhny supondría uno de los guiones para tal escisión.
- A finales de 2025 se habló mucho en Ucrania sobre la posible renuncia del embajador Zaluzhny y su designación en un nuevo cargo dentro del país, lo que no se ha hecho realidad.
- Meses antes, el general retirado advirtió de los riesgos de guerra civil que podría entrañar para su país el futuro regreso de los militares desde el frente.