El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso anunció este jueves la detención de tres adolscentes en la región de Primorie (Lejano Oriente Ruso) que "por encargo de un representante de una organización terrorista prohibida en Rusia, planeaban cometer un acto terrorista".
Según el comunicado del Centro de Relaciones Públicas del FSB, los jóvenes, residentes de las ciudades de Najodka y Vladivostok, actuando bajo las directrices de coordinadores externos, recopilaban información sobre los miembros de las fuerzas del orden que habían participado en la operación militar especial.
Los adolescentes grabaron en video y fotografiaron los domicilios, lugares de trabajo y vehículos de los militares. Además, documentaron la ubicación de cámaras de seguridad y buscaron puntos ciegos en los portales que permitieran ocultar artefactos explosivos.
El objetivo final del espionaje era perpetrar un ataque de sabotaje y terrorismo contra una instalación de la Rosgvardia (Guardia Nacional de Rusia), detallaron desde el FSB.
Alta traición y prisión preventiva
Durante los registros efectuados en los domicilios de los implicados, los agentes de seguridad incautaron diversos componentes destinados a la fabricación de artefactos incendiarios caseros, así como documentos y objetos clave para la investigación.
El departamento de investigación del FSB en Primorie ha abierto causas penales contra los detenidos bajo los cargos de alta traición y participación en las actividades de una organización terrorista. Se ha dictado prisión preventiva para los adolescentes, quienes ya han admitido su culpa y "colaboran activamente con la investigación".
Por la gravedad de estos delitos, la legislación rusa contempla penas máximas que pueden llegar hasta la cadena perpetua, si bien la colaboración de los jóvenes tras su arresto podría actuar como atenuante. En este contexto, el FSB aprovechó el comunicado para recordar a la ciudadanía que la ley exime de toda responsabilidad penal a quienes, estando implicados en este tipo de complots, desistan voluntariamente antes de actuar o avisen a las autoridades a tiempo para evitar daños al Estado.
Este operativo tiene lugar dos días después de que el FSB neutralizara un plan terrorista en Crimea, orquestado por el régimen de Kiev, y además detuviera en la misma república rusa a un ciudadano reclutado por la inteligencia ucraniana para fabricar drones de ataque con una impresora 3D.



