El Departamento de Defensa de Estados Unidos retiró de la vista pública un registro de 25 años de informes anuales sobre pruebas de armamento, según informa Responsible Statecraft. De acuerdo con la publicación, las autoridades argumentaron que esta medida busca prevenir que potenciales adversarios utilicen herramientas de inteligencia artificial (IA) para recopilar datos dispersos y no clasificados con el fin de elaborar perfiles de vulnerabilidad detallados contra las capacidades militares del país.
No obstante, diversos críticos manifestaron su preocupación de que esta restricción intente ocultar fallas de funcionamiento potencialmente peligrosas en los sistemas de armamento antes de que estos lleguen a las tropas.
- Qué sucedió: La restricción de los documentos se produce tras el debilitamiento operativo de la Oficina del Director de Pruebas Operativas y Evaluación (DOT&E). La Administración estadounidense aceleró el declive de esta entidad al aplicar recortes que redujeron su personal civil autorizado de 126 a 30 empleados en mayo pasado, además de proponer una reducción de dos tercios de su presupuesto para el año fiscal 2027.
- Por qué se restringen los datos: Un funcionario de defensa detalló bajo condición de anonimato que el organismo trasladó los archivos a una red interna protegida con el fin de "garantizar que el acceso sea exclusivo para el personal autorizado que apoya la misión de defensa". Para ingresar a dicha plataforma, los usuarios necesitan una tarjeta de identificación militar que exige una verificación previa de antecedentes por parte del FBI.
- El contexto histórico: El Congreso creó la DOT&E en 1983 como un organismo de supervisión independiente luego de que, durante la guerra de Vietnam, se detectaran fallas letales en los fusiles M16 que no fueron corregidas durante las pruebas. Los informes de esta dirección servían como una fuente pública importante de información sobre el estado real de los programas armamentísticos clave.
- Las consecuencias actuales: Un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno en junio indicó que el personal restante de la oficina "absorbió más trabajo del que podía manejar" y carece de la experiencia necesaria para supervisar algunos programas. Quienes rechazan la medida sostienen que el debilitamiento de la supervisión coincide con el desarrollo de iniciativas de alto costo y tecnología no comprobada, como el escudo antimisiles Cúpula Dorada y el acorazado clase Trump.


