Seis empleados del aeropuerto de Fráncfort contrajeron malaria y uno falleció por mosquitos llegados en un vuelo desde una zona afectada presuntamente en otro país, según medios locales.
Los cinco afectados reciben tratamiento mientras el instituto Robert Koch vincula los casos de agosto con el recinto. Una transmisión humana "no juega ningún papel" en la malaria de aeropuerto, aclaró el departamento de salud, instando al personal del aeropuerto con síntomas a consultar médicos.
Los mosquitos Anopheles transmiten una enfermedad letal sin atención, advirtió la Organización Mundial de la Salud. Aunque un estudio documentó apenas 145 contagios europeos desde 1969, su aumento general exige comprobar si la desinfección de los aviones se cumple y es eficaz.