La piratería frente al Cuerno de África alcanzó en 2026 su nivel más alto desde 2013, informa Al-Monitor, citando un análisis de AFP basado en datos de la Organización Marítima Internacional (OMI). Desde comienzos de año, se han registrado al menos 15 ataques, frente a solo cinco en 2025. El repunte se concentra especialmente en el golfo de Adén, entre Somalia y Yemen, donde se produjeron ocho incidentes desde mayo. Las cifras siguen, sin embargo, muy lejos del máximo histórico de 2011, cuando la OMI contabilizó alrededor de 200 ataques en la región.
El mayor asalto de este año ocurrió el 21 de abril, cuando unos 30 piratas armados atacaron el petrolero Honour 25 al norte de Eyl, en el noreste de Somalia. Los atacantes tomaron como rehenes a sus 17 tripulantes y todavía mantienen el control del buque.
Nuevos secuestros frente a Somalia
En otro de los episodios recientes, el 20 de agosto un grupo de piratas secuestró el carguero M/V LUTUF, con bandera de Camerún, frente a las costas de Puntlandia, en Somalia, mientras transportaba armas destinadas a un centro de entrenamiento militar turco en Mogadiscio, además de equipos de comunicaciones y satélite. Ocho piratas tomaron el control del buque y lo trasladaron hacia las inmediaciones de Garmaal, en el distrito de Dangoroyo.
Posteriormente, dos embarcaciones de propiedad turca se aproximaron al carguero, mientras helicópteros y drones turcos vigilaban la zona. Tras el regreso del buque a la costa, se produjo un ataque aéreo que dejó cuatro hombres muertos y otros dos heridos.
¿Qué es la piratería y cómo se combate a la luz del derecho internacional?
La guerra en Oriente Medio favorece el regreso de la piratería
El repunte de los ataques podría estar relacionado con las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Según la empresa de inteligencia marítima Windward, uno de los factores que puede estar favoreciendo la actividad de los piratas es el desplazamiento de recursos navales de distintos países hacia Oriente Medio debido a la guerra. Esta situación coincide con el regreso de los ataques frente a Somalia, donde desde abril se han registrado al menos cinco incidentes de este tipo.
El fenómeno añade presión a unas rutas marítimas que ya afrontan riesgos en puntos estratégicos como los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb. Durante años, las aguas frente a Somalia servían como vía alternativa para el transporte internacional de petróleo cuando las rutas del golfo Pérsico estaban bajo presión. Ahora, el regreso de los piratas amenaza también esa opción y complica aún más el tránsito de buques entre algunos de los principales mercados energéticos.


