Mientras los riesgos crecen y cambian rápido, los países necesitan un rumbo claro para decidir "adónde ir" y "cómo ir", versó este jueves la conferencia de la fundación Roscongress sobre la reducción de riesgos para hacer negocios, celebrada al margen del Foro Económico Oriental en la ciudad rusa de Vladivostok.
Los congregados abordaron cómo convertir la seguridad jurídica y la previsibilidad regulatoria en un cimiento real para la inversión, el empleo y crecimiento, especialmente en el Lejano Oriente y el Ártico.
El fiscal general de Rusia, Alexánder Gutsán, destacó el papel de la Fiscalía en el acompañamiento de proyectos y defensa de derechos de emprendedores e inversores. También insistió en "romper el círculo vicioso" sensible para el negocio: los impagos del sector público. Propuso cortar el problema de raíz evitando contratos estatales o municipales sin financiación presupuestaria asegurada.
El fiscal general de Tailandia, Ithiporn Kaewtip, describió a las fiscalías como "arquitectos" de una infraestructura invisible de confianza y predicción, y advirtió que las cadenas de suministro y el futuro digital también están amenazados por delitos transnacionales y cibercrimen.
Desde Myanmar se insistió en que la corrupción y falta de transparencia elevan costos y frenan inversión, y se presentó un enfoque preventivo: evaluación de riesgos, códigos de conducta y cooperación entre el Estado, las empresas y los socios internacionales.
Con menos inspecciones masivas y más control inteligente, la estrategia regulatoria que se defendió en el evento pasó a ser orientada por riesgo, apoyada en digitalización y evidencia verificable, como fotos y videos mediante 'apps' especiales, registros, inspecciones remotas e incluso drones.


