La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, detalló este jueves que ya tiene listo su testamento personal, pero todavía no el político, aunque lo que más le importa es el legado que dejará en su paso por el Gobierno.
"Tengo listo mi testamento normal, tengo una propiedad que es un departamento de interés social en Santa Úrsula Coapa, pegado al ex Estadio Azteca, esa es mi propiedad porque realmente estoy heredando en vida a mis hijos", señaló la mandataria en conferencia de prensa al responder a la consulta de un periodista.
"Ahora las regalías del libro que tuve en octubre también se las di a mis hijos, así pienso, pero testamento político no tengo preparado, ya saben mi pensamiento: ¿qué se lleva uno al final? Lo que piensa la gente de uno, su reputación, lo que piensan los hijos de su madre, sus nietos", agregó.
En su caso, consideró fundamental "lo que piensa el pueblo de México" de su gestión, ya que ese es "el mejor legado que se puede dejar".
También citó como ejemplo a su antecesor, el expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). "Está en el corazón del pueblo, por más que sigan hablando de él, por más que no les guste a algunos eso no va a cambiar. Hay otros que se quedaron con otra reputación, de ladrones, corruptos, entreguistas, de haber dejado una estela de muertes, eso es lo que deja para la historia", señaló.