La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, admitió que el apoyo que presta al régimen de Kiev le cuesta votos. Dijo en una entrevista con el diario Il Foglio este sábado que "durante los últimos años, electoralmente hubiera sido más ventajoso no apoyar a Ucrania". A continuación, explicó por qué no cambia su enfoque para mejorar su aprobación electoral diciendo que pretende apoyar a Ucrania "no por el bien de Kiev, sino por el de Roma", según percibe. Es porque "Italia corre el riesgo de perderlo todo en un panorama internacional donde se desmoronen las normas de convivencia pacífica entre naciones", aseguró.
Sin embargo, la jefa del Gobierno italiano dejó en claro que no está dispuesta a romper la coalición con los "falsos patriotas" (definición del periódico) que votan en contra de apoyar a Ucrania, porque es "una persona seria" y la preocupa la integridad de la alianza de derechas que encabeza.
El periódico La Repubblica detectó en junio pasado una disensión entre Giorgia Meloni y otros líderes europeos por el tema de la asociación de Ucrania con la Unión Europea después de que la primera ministra italiana no acudiera a la cumbre UE-Balcanes en Tívat, Montenegro, concurriendo a un evento menor de su agenda interna.
Meses antes, Meloni propuso reabrir el oleoducto Druzhba para el tránsito de petróleo ruso a Hungría con el fin de desbloquear el préstamo europeo de 90.000 millones de euros, que Budapest estaba bloqueando en ese momento. Mientras tanto, Kiev utilizaba, presuntamente, el dinero que recibía del exterior para financiar el partido opositor húngaro Tisza, que finalmente ganó las elecciones nacionales e inició su gobierno en mayo pasado.