Argentina anunció este martes que ampliará las denuncias contra empresas que considera involucradas en actividades hidrocarburíferas ilegales en las islas Malvinas y confirmó que los cazas F-16 adquiridos a Dinamarca participarán de la custodia de la futura Base Naval Integrada de Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego.
"Se presentarán nuevas denuncias contra empresas que estarían desarrollando actividades ilegales de exploración y explotación de hidrocarburos en violación de la Ley N°26.659", anunció el vocero presidencial, Adrián Ravier. La normativa prohíbe realizar actividades petroleras en la Plataforma Continental Argentina sin autorización de Buenos Aires.
Ravier indicó que se incorporarán nuevas compañías a las alcanzadas por las actuaciones anunciadas anteriormente, aunque no reveló sus nombres. "Para nuestro gobierno, es una convicción irrenunciable por historia y por derecho que las Malvinas son argentinas", sostuvo, al tiempo que recordó el reclamo de Naciones Unidas para evitar acciones unilaterales en el área en disputa.
El portavoz también puso el foco en la Base Naval Integrada que el Gobierno proyecta terminar en Ushuaia en 2029. Según explicó, las instalaciones tendrán funciones logísticas y constituirán un punto estratégico para la proyección argentina, la vigilancia y el control de los recursos naturales en el extremo sur del país.
Custodia aérea
En ese contexto, Ravier afirmó que la base será custodiada por aeronaves de patrulla marítima P-3 Orion y por los F-16 comprados a Dinamarca. La adquisición de los cazas fue acordada en 2024 por 301,2 millones de dólares, mientras que el equipamiento militar suministrado por EE.UU. elevará el costo total de la operación a unos 650 millones de dólares.
Las nuevas medidas se suman al proceso sancionatorio contra empresas y particulares vinculados con actividades en aguas próximas a las Malvinas. Entre los nombres alcanzados figuran accionistas o compañías relacionadas con Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, responsables del proyecto petrolero Sea Lion, que prevé iniciar la extracción de crudo en 2028.
"Las acciones tienen que ser inmediatas si no queremos perder nuestros recursos", afirmó Ravier. El Gobierno argentino sostiene que las actividades británicas de exploración y explotación de recursos naturales en la zona carecen de su autorización. Argentina reclama la soberanía sobre las islas Malvinas, ocupadas por Reino Unido desde 1833 y escenario de una guerra entre ambos países en 1982.


