Un obrero de caminos entra en la estación de gasolina y de repente descubre que le ha tocado la lotería. Loco de alegría y sin poder creer lo que veían sus ojos, pide primero a los cajeros, y luego a todos los testigos del acontecimiento, que miren su boleto y comprueben que es el ganador.
El nombre del afortunado no ha trascendido, pero se trata de uno de los dos ganadores de la lotería Powerball, que tenía un bote de casi 580 millones de dólares, que se ha convertido en el segundo mayor premio de lotería en la historia de EE.UU.
Mientras tanto, el nombre del otro agraciado ya se ha hecho público. Se trata de Mark Hill, de 52 años y mecánico de una planta procesadora de alimentos.
El nombre del afortunado no ha trascendido, pero se trata de uno de los dos ganadores de la lotería Powerball, que tenía un bote de casi 580 millones de dólares, que se ha convertido en el segundo mayor premio de lotería en la historia de EE.UU.
Mientras tanto, el nombre del otro agraciado ya se ha hecho público. Se trata de Mark Hill, de 52 años y mecánico de una planta procesadora de alimentos.
