No existe un recuento oficial de los numerosos encuentros en persona o por llamadas y videoconferencias entre los presidentes Putin y Xi: dos de los máximos dirigentes del planeta —de los tres que habló el académico Stephen Walt de la Universidad de Harvard en su entrevista con Tucker Carlson sobre su postulación del nuevo "orden tripolar" de EE.UU., Rusia y China.
Desde que Xi Jinping asumió el poder en China en 2013, ambos han tenido más de 40 encuentros presenciales, 15 de los cuales, según Reuters, fueron en terceros países como resultado de cumbres multilaterales como los BRICS, el G2, la OCS, etc.
La misma agencia británica Reuters, que padece de rusofobiacrónica, ha contabilizado 5 videoconferencias y 18 llamadas.
Ahora Yuri Ushakov, asesor de Putin, ha anunciado la segunda reunión presencial en lo que va del año —la primera fue en mayo en Pekín— el 31 de agosto en Bishkek, al margen de la cumbre del resucitado grupo de Shanghái, oficialmente conocido como Organización de Cooperación de Shanghái (OCS).
Se contemplan por lo menos otras tres reuniones bilaterales entre Putin y Xi: la primera al margen de la cumbre de los BRICS (12 y 13 de septiembre) en Nueva Delhi; la segunda en la cumbre de la APEC en Shenzhen (18 y 19 de noviembre); y la tercera —dependiendo de la deteriorada situación internacional— en la Cumbre del G20 en Miami (14 y 15 de diciembre).
Por alguna razón no se valora la trascendencia de la OCS, que constituye la máxima organización regional del mundo, definida por población (alrededor del 40 % de la población mundial) y territorio —donde brillan intensamente las superficies de Rusia (17,1 millones km²: primero en el ranking mundial), China (9,7 millones km²: tercer lugar global) e India (3,3 millones km²: séptimo lugar).
SEPA MÁS: ¿Qué es la OCS, que abarca un territorio de 36 millones de kilómetros cuadrados?
De acuerdo a las proyecciones del FMI para 2026, el PIB por poder adquisitivo ('Purchasing Power Parity') del bloque decapartito representa la cuarta parte del PIB mundial, donde cobran peso específico tres gigantes que, además, pertenecen a los BRICS: China, primer puesto mundial, con 44,3 billones de dólares; la India, 20 billones (tercer lugar); y Rusia, 7,53 billones (el cuarto lugar que ya desplazó a Japón). ¡Se dice fácil: tres miembros tanto de la OCS como de los BRICS se encuentran entre los cuatro primeros lugares del PIB por poder adquisitivo del mundo (el segundo lugar es EE.UU.)!
Ahora, a nivel del PODERÍO NUCLEAR —que han puesto de moda Trump, al ensalzar la dotación de Pionyang de 57 bombas, y el subsecretario de Política del Pentágono, Elbridge Colby, quien acaba de lanzar su ominosa doctrina de uso de armas nucleares tácticas— resulta que el inventario nuclear total de Rusia es de 5.400, China 620, India 190 y Pakistán 170. Esto arroja un total de 6.400 ojivas de las cuatro potencias atómicas en el seno del bloque decapartito. Y Rusia concentra más del 80 % de las ojivas de la OCS.
El Grupo de Shanghái (de cinco miembros) nació en 1996, como consecuencia defensiva de la disolución de la URSS como un mecanismo de seguridad transfronteriza y antiterrorista en Asia Central, que luego se fundó oficialmente cinco años más tarde en Shanghái, ya con la integración de seis países: China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.
No se puede soslayar que en el interludio de 1996 a 2001 (oficialización de la OCS), el excanciller ruso Yevgueni Primakov lanzó en Nueva Delhi el notable concepto geoestratégico del "triángulo RIC", conformado por Rusia/India/China, con orientación euroasiática y multipolar: matriz operativa de la OCS, que serviría de contrapeso al mundo unipolar de EE.UU.
Cuando se fundó la OCS, su objetivo era contrarrestar las "tres fuerzas del mal": terrorismo, separatismo y extremismo —que siguen más vigentes que nunca.
Llama la atención el largo letargo del Grupo de Shanghái, que se puede medir de dos maneras: desde 1996 hasta 2017, cuando ingresaron la India y Pakistán (¡21 años!); y desde 2001 hasta 2017 (¡16 años!).
¿A qué se debió tan largo letargo de la OCS, que pareció haber entrado en hibernación o en un estado comatoso?
Mi muy humilde opinión es que, desde su arranque, el Grupo de Shanghái se manejó como una agrupación meramente defensiva en la fase de la balcanización de la URSS y la expansión de la OTAN en Europa, no se diga después de los eventos 'terroristas' del 11 de septiembre que impulsaron las dos guerras de EE.UU. y la OTAN en Afganistán (en la periferia inmediata de la OCS) y en Irak (Medio Oriente: frontera exquisita del Grupo de Shanghái).
A mi juicio, a partir de 2017, la OCS pasa a una notoria contraofensiva con la incorporación de India y Pakistán y, en solo seis años, de Irán, y de Bielorrusia en 7 años.
Los próximos 31 de agosto y 1 de septiembre se escenificará la Cumbre de la OCS en Bishkek, capital de Kirguistán, que ostenta 858 km de frontera con China: en su totalidad con la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, que ha buscado desestabilizar el eje israelí-anglosajón.
De ahí que el enésimo encuentro entre los mandatarios Putin y Xi bajo el 'espíritu de Shanghái' cobre un significado altamente simbólico y operativo en medio de la escalada nuclear, retórica de la doctrina Colby.
Todo lo que hay que saber sobre los BRICS y su creciente influencia