¿Cómo se diferencia la sensación en el momento de la espera del vuelo y durante el propio vuelo?
La espera siempre es agotadora. Sobre todo la espera de tu propio vuelo. Algunas veces tardan años. Cuando tu todavía sigues en la Tierra mientras que tus compañeros trabajan. Y en el vuelo… Me acuerdo de mi segunda misión espacial. Al principio Oleg Kótov y yo pensábamos que el tiempo volaba. Después de los 3 meses, se paró. Y los días se hacían muy, muy largos. Luego empezó la andadura, apresuradamente. Y al final empezaron a correr. Había hasta una sensación de atrapar una semanita más, para acabar todas las cosas. Si hay mucho trabajo y es interesante, no notas el tiempo. Nuestro trabajo es muy variado, y muy interesante!
¿Cuándo los cosmonautas antes del despegue comen por última vez en la Tierra?
Unas 7 horas antes del despegue. Todos juntos, la tripulación principal, los suplentes y los médicos. Después de ello nos trasladamos al cosmódromo, más cerca de la ‘mesa de arranque’. Y allí se puede tomar té, si le apetece a alguien. La siguiente vez se come ya en el espacio extraterrestre.
He leído que los astronautas eligen comida individualmente con ayuda de un dietólogo; ¿suele pasar mucho tiempo en la Tierra para la preparación de tal menú personal?
Sí, mucho. Primero los productos pasan la fase de aprobación. Nosotros probamos diferentes platos y determinamos los que nos gustan y los que no. Luego nos preparan el menú para 8 días. Y cada 8 días se repite. Dicen que a partir del año que viene se introducirá el menú de 16 días. Además habrá contenedores bonus con los productos favoritos, y también los familiares y los aficionados de la Tierra nos mandan uno con una furgoneta. La comida es bastante rica y variada. Los tubos ya es cosa pasada que sólo se puede ver en museos. En la nave espacial uno no se morirá de hambre. La verdad, es que estoy engordando aquí, lo que no es nada bueno.
P.D. Aunque ¡qué hambre pasa uno a veces! Sueñas con poder sentarte a una mesa normal y untar el pan con mantequilla, añadir un trozo de limón en el té y tomártelo, sin prisas, disfrutando y saboreando cada trago.
¿Suelen soñar algo los cosmonautas en el momento de despegue y el vuelo?
Bueno en el momento de arranque seguramente no, mientras que durante el vuelo es bastante frecuente al igual que en la Tierra. Hay unos muy divertidos, hay otros de color. Ojalá hubiera menos inquietantes y más con el ruido de la lluvia.
¿Hay muchas cosas que se usan antes del vuelo en Baikonur parecidas a las que hay en las naves cósmicas (tubos con comida, ropa especializada, aparatos, etc.)?
Hay muchas y hay pocas a la vez. Muchas porque cucharas, tenedores, cuchillos y otros objetos son idénticos a los que existen en la Tierra. Cada año hay menos y menos objetos especializados en el espacio, y más cosas normales. Cepillos de dientes, peines de pelo, champús… No, los champús son especiales. La verdad es que en el espacio no hay de absolutamente todo. Por ejemplo, no hay frigorífico, lo que conlleva que no hay helados (que me encantan), poca perfumería, sólo cremas para las manos, la cara, y que no contienen alcohol, están hechos a base de agua. No hay televisión, sofá, aunque sería bastante problemático tumbarse en él aquí. Hay pocos libros. Lo que concierne a los equipos que se usan en el espacio, lo conocemos y trabajamos con él en la Ciudad de las Estrellas.
¿Cuánto tiempo requiere el vuelo del cosmódromo hasta la Estación Espacial Internacional?
Un poco más de 2 días, tras el acoplamiento abrimos las escotillas y pasamos a la estación. Aunque técnicamente nuestras astronaves pueden acoplarse a la estación ya en la siguiente vuelta alrededor de la Tierra tras el despegue. Pero es una tarea bastante complicada que exigirá mayor gasto de combustible.
¿Cuánto tiempo se tarda en el acoplamiento?
Desde el momento en que la tripulación ocupa sus puestos empieza a funcionar y hasta el propio acoplamiento, 3 horas y pico. En el Centro de la administración de vuelos, en Korolev de la región de Moscú se tarda mucho más tiempo. Allí calculan nuestra trayectoria de antemano, reciben y analizan la información desde nuestra nave espacial y la Estación Espacial Internacional y se preparan.
¿Es frecuente que los cosmonautas realicen algunas manipulaciones de control de las naves espaciales por su cuenta, incluidos los regímenes automáticos?
Sí, a menudo, aunque no ellos mismos, sino según la indicación y la coordinación con la Tierra. Hay un programa de vuelo y está escrito de antemano prácticamente por minutos. De nuestras actividades se puede destacar los tests del Sistema de Dirección de la nave, la construcción de las orientaciones en el Sol y el rotor de la propia nave, para una mejor iluminación de nuestras baterías solares. El nuevo acoplamiento. Pero nada de ‘cosecha propia’. Todo tiene que ir según el plan ya establecido.
¿A qué se dedican los astronautas durante el vuelo hacia la Estación Espacial Internacional? ¿Pueden ocurrir alguna situación eventual o imprevista? ¿No suele molestar la luz solar?
Nos dedicamos a la verificación de los sistemas de la nave y a la realización de algunas pruebas. Situaciones eventuales pueden pasar. En la nave todos los sistemas principales están duplicados especialmente para el caso de fallo. Y nosotros nos preparamos mucho para eliminar diferentes desperfectos. A decir verdad cada uno de nosotros desea tener cuanto menos de estos fallos.
Siempre te alegras al ver el sol, aunque en el espacio es mucho más brillante, y a la vez más peligroso. Y para que no moleste, las claraboyas están dotadas de cortinas antisolares.
Atentamente, Fiódor Yurchijin
Vía la Agencia Federal Espacial de Rusia Roscosmos.

