¿Por qué ahora para el envío de los astronautas sólo se utilizan nuestros transbordadores? ¿Por qué al espacio ya no vuelan en el Burán (Ventisca)? ¿Hay futuro para los transbordadores multiuso?
Hoy en día, sólo tres países en el mundo cuentan con naves espaciales: Rusia, EE. UU. y China. Los chinos no participan en el programa de la Estación Espacial Internacional (EEI), y después del desastre del Columbia en 2003, el Gobierno de los Estados Unidos decidió cerrar el programa del transbordador espacial ‘Space Shuttle’. En sus planes quedan dos vuelos más a la Estación Espacial Internacional. Esperemos que al menos uno de ellos llegue durante nuestra expedición.
Sobre Rusia cayó la responsabilidad de enviar a los astronautas a la EEI. Además, con el aumento del número de la tripulación de la estación hasta seis personas, ha aumentado y el número de lanzamientos de nuestros Soyuz. Y por segundo año nuestro país se prepara para el lanzamiento de cuatro naves espaciales, además de naves espaciales de carga, la mayoría de ellas de fabricación rusa.
En cuanto al programa del transbordador espacial Burán, en los años 90 del siglo pasado se decidió cerrarlo. Es una decisión bastante controvertida, y por desgracia, cerrar el programa de transbordadores tales como los Energiya, con dos lanzamientos que resultaron de forma brillante. Se los aseguro, hoy es más fácil iniciar nuevos programas, antes que renovar los viejos. Pero espero que nos decidamos por esto. Espero que la prudente y equilibrada política de nuestros dirigentes en cuanto a la concepción de nuevas naves espaciales den frutos y nosotros recibamos una nueva nave, así de seguro como el Soyuz (Unión). Sirviendo fielmente a la astronáutica nacional y mundial por más de 40 años. El aparato de lanzamiento del nuevo vehículo espacial será multiuso, y los estadounidenses también estudian estas posibilidades para aplicar en sus naves.
Atrévete a conocer las nuevas naves espaciales.
¿Qué les gusta más a los estadounidenses, nuestros transbordadores o los Shuttle?
Yo no les he hecho directamente esta pregunta, pero creo que los Shuttle, ¿por qué? A mí, como a todos nuestros cosmonautas me gusta los Soyuz, así como a ellos les gusta Shuttle. Aunque mi primer vuelo lo realicé en el transbordador Atlantis y nunca lo olvidaré. Esto es como el primer amor. La mayoría de los astronautas estadounidenses lamentan el cierre del programa del tranbordador espacial Shuttle, y a lo mejor ellos sólo tendrán una posibilidad más para volar en él. Y esto significa que nuestro Soyuz para muchos de ellos será como su primer amor.
¿Las leyes de qué país rigen en los transbordadores en el momento del vuelo hacia la EEI, y en la misma estación?
No existen leyes de países o país, sino diferentes documentos, memorandos, códigos adoptados por los miembros del programa de la Estación Espacial Internacional que determinan prácticamente todas las etapas y tipos de trabajo. Desde la exploración hasta la explotación. Existe todo un conjunto de documentos que definen el comportamiento, el trabajo y la explotación de los astronautas.
Aunque en estos documentos, en particular se establece el idioma principal en la estación, cómo se usa la comunicación, cuántos y qué países y fiestas celebra la tripulación en la EEI, y mucho, mucho más.
¿En espera de su próximo vuelo, ha cambiado bastante su opinión en relación a sus anteriores expediciones? ¿Qué es lo que usted espera? ¿Es difícil tratar con la idea de que una vez más tendrá que pasar muchos días en condiciones extremas en un grupo cerrado?
Han pasado tres años después del segundo vuelo. Sería falso decir, que inmediatamente después de mi último vuelo quise volar nuevamente. Este sentimiento despierta en mí dentro de unos 18 meses después del aterrizaje anterior, y se convierte en un deseo después de un año más. Por lo tanto, la idea de no volver a volar, no la he tenido. Otra cosa es, que la decisión sobre este vuelo en concreto no fue muy fácil, por diferentes razones. Y estoy agradecido a mi familia, amigos y viejos amigos por su apoyo. Y al tomar ya una decisión solo queda prepararse. En la preparación para este vuelo ya tenía en mí, la experiencia, los conocimientos y el análisis del pasado. Tenía un sentimiento de seguridad absoluta.
Sabía qué esperar, y a qué prepararme. No tenía dudas, de si podré o no podré. ¿Cómo soportaré un largo vuelo? Esta confianza vive en mí ahora y me ayuda en muchos aspectos. Me adapté fácilmente a la estación, y en la ingravidez nos llevamos muy bien. Yo me encuentro en mi segundo hogar, me rodean muchachos con los que hemos trabajado durante mucho tiempo.
De algo nuevo, uno ya se realizó, el acoplamiento. Espero el momento para salir en las escafandras, el más cercano será a finales de julio. En la nave espacial de carga llegarán los nuevos aparatos para el experimento ‘Huracán’. Realice un experimento conocido para mí, el ‘Piloto’ que ya lo hice en el vuelo pasado, pero en esta ocasión por un nuevo método.
¿A excepción de la ingravidez, qué era lo más extraño e incómodo? ¿Con qué peligros se encontraron en el espacio? ¿Se encontraron con algo misterioso y desconocido?
La ingravidez, a lo mejor me dio ciertos inconvenientes en el primer vuelo, pero esto no se ha quedado en mi memoria. ¿Algo inusual? En un principio, pero es lo que más placer da, el libre movimiento, el vuelo, la ligereza a la hora de trasladar cargas pesadas. Pero ante esto, hay que absolutamente todo fijar y sujetar, porque de lo contrario todo saldrá volando. Con situaciones anormales nos topamos. ¿Con situaciones peligrosas? Hasta el momento el principal peligro son los desechos espaciales, que vuelan alrededor de nosotros.
Desde la Tierra constantemente nos advierten de una posible colisión, minuciosamente siguen de cerca lo que pasa en el entorno. Recientemente nos advirtieron sobre el acercamiento hacia nosotros de un objeto, pero la distancia era lo suficientemente grande, unos tres kilómetros. En la superficie de la estación y en las escotillas se pueden ver las huellas de los micro meteoritos. En el museo del Energiya Rocket and Space Complex, se encuentra una parte real de la estación espacial MIR, en ella se puede notar muy bien esas huellas. Lo crean o no, no se colisionó. La humanidad está dando sólo sus primeros pasos en el espacio, y mientras más tarde nos colisionemos con algo, mejor, debemos estar preparados para esto.
Atentamente, Fiódor Yurchijin
Vía la Agencia Federal Espacial de Rusia Roscosmos.

